Hay demasiado ruido en estas calles y necesito hallar el silencio perfecto para encontrarte en cada momento. Tú crees que el futuro no es el mismo para los dos. Sin embargo sabemos que no hay futuro donde los dos no estemos. No te cuestiones más y déjate llevar. Que no importen los demás pues es nuestra vida. Paso a paso y con precaución. Sin dar falsos movimientos, sin adulterar nuestros besos.
Estás equivocada, yo lo estuve y quizás sea yo el culpable de que lo estés, pero esta noche déjame mostrarte que en la guerra puedo protegerte, que en la soledad puedo acompañarte y que tras errar puedo rectificar.
Tienes miedo y no es para menos viviendo en un mundo donde llueven día sí y día también bombas de odio mas debo decirte que yo he crecido entre este tipo de batallas y siempre he acabado siguiendo la estela de tu olor. No me creerás pero soy erudito en supervivencia y quizás sería más sencillo cambiar mi objetivo y variar el futuro pero ¿qué sería de mis principios?, me habría rendido por no encontrarte en lugar de rendirme ante tu sonrisa como tú a la mía, como debe ser.
Es mi realidad y quizás a todos les parezca un sueño pero lo veo mejor que condescender con todo lo que digan y seguir caminando con facilidades en lugar de luchar por lo que amamos. Es como si un profesor amparase la incultura, como si un bombero provocara incendios o como si nosotros nos olvidásemos el uno del otro.
El futuro es inescrutable pero lo que si sé (sabemos) es que allá donde vayamos siempre estaremos presentes pero ¿podrás soportar sentirme tan cerca y a la vez tan lejos?, a los hechos me remito... creo que no, aunque si fueras capaz de hacerlo no significaría que te has librado de mi, simplemente sería un falso oasis, un espejismo producido por tu inconsciencia para poder dar unos pasos más anestesiada en un camino de mentiras de doble filo. Sabes que al final siempre me recordarás y lo sé porque yo soy como tú.
No te pido que te sientes esta noche a mi lado y permanezcas unida a mi toda la vida pero disfrutemos del roce de nuestra piel hasta que llegue la hora de pasar una página más en nuestra historia o cerrar el libro para siempre.
Eres mi única droga y cuando no estás la ansiedad me deshace como el fuego al papel.
¿Qué culpa tengo de que mi vicio sea sentenciar mi vida por ti?. No es algo malo, nadie es culpable de que tú y yo una noche nos encontrásemos y que desde entonces exhalara aire vaciando mis pulmones cuando no estás a mi lado.
Casi casi perfecto.
jueves, 17 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
Parapeto, parapato, para qué pato?!
YOU HAD MY HEART. AND WELL NEVER BE WORLD APART. THEY BE IN MAGAZINES. BUT YOULL STILL BE MY STAR. BABY, CAUSE IN THE DARK. YOU CAN SEE SHINY CARS. AND THATS WHEN YOU NEED ME THERE. WITH YOU ILL ALWAYS SHARE. BECAUSE…
lunes, 7 de octubre de 2013
Uno no puede cambiar el mundo. Sed hedonistas sabiamente.
Desde ese instante solo veía espejismos que dificultaban como obstáculos su paso de página. Fatigoso pero concentrado, sin prisa pero detallista.
No estaba en estado de reflectar los sentimientos en forma de palabra e insistía en que no cabía lugar a dudas cuando hablaba del innato desdén como humanos y esclavos de su propia arrogancia. No tenía ni la menor confusión en cuanto a lo ignorante que son.
Estrellando toda esperanza en un cielo sin estrellas, pues ni las miramos. Somos quiénes recortamos aspiraciones por una limitada mente al alcance de todo. Somos de fábrica, una creación de alguien con un objetivo no descubierto entre todo el polvo que ha levantado nuestro odio con el paso de las décadas. Dicho objetivo está lejos de nosotros pues nos movemos por dolor y ambición, y nuestro fin no está relacionado con nuestros actos.
Soñemos dulcemente esta noche evitando el dolor obvio de cada día.
No estaba en estado de reflectar los sentimientos en forma de palabra e insistía en que no cabía lugar a dudas cuando hablaba del innato desdén como humanos y esclavos de su propia arrogancia. No tenía ni la menor confusión en cuanto a lo ignorante que son.
Estrellando toda esperanza en un cielo sin estrellas, pues ni las miramos. Somos quiénes recortamos aspiraciones por una limitada mente al alcance de todo. Somos de fábrica, una creación de alguien con un objetivo no descubierto entre todo el polvo que ha levantado nuestro odio con el paso de las décadas. Dicho objetivo está lejos de nosotros pues nos movemos por dolor y ambición, y nuestro fin no está relacionado con nuestros actos.
Soñemos dulcemente esta noche evitando el dolor obvio de cada día.
domingo, 6 de octubre de 2013
¿Sabes que ayer viajé a diferentes mundos y sin estar allí nadie estábamos los dos?.
Vi como las nubes, en continuo movimiento y a velocidades ilógicas, se extendían más allá de lo que realmente percibía. Notaba tus dedos vibrando por todo mi cuerpo. Denoté desde otro punto de vista como te movías detrás de un árbol para desaparecer entre el bosque. Luego subí una colina y descubrí un color que nunca antes, tal como yo lo veía, lo podía haber llegado a visualizar nadie. Era tan cálido y llamativo...
Tú estabas allí, en ese cielo que no era el techo de siempre. Seguíamos aportando todos los presentes un poco de letra a la canción más original jamás creada y caí en la cuenta de que pudimos hacerlo mejor, pude. Pero no es momento para cantar canciones antiguas ni bailar una danza ya impregnada en el acerbo pasado.
A veces me sentía demasiado irascible con todo lo que me rodeaba y pensé que al reanimar mi ser y salir de lo que verdaderamente está dentro de él, me hundiría en el deploro más grande jamás probado por haber oído la voz de la esencia que nos rodeaba a muchos en ese instante. Somos tan ignorantes que me da pena vivir sabiéndolo.
Hubo un momento en el cual yo no era dueño de mi cuerpo siendo únicamente la representación viva y definida de mi ánima. Mi sistema nervioso parasimpático, como el simpático, se hallaban sobre-estimulados. Entonces, tumbado y mirando como si fuera una noche normal las estrellas, te presentaste ante mis dilatados ojos haciéndome sentir un estremecedor frío acompañado de un silencio donde ni el viento interactuaba de alguna forma con mis órganos sensoriales. Pues de repente dejé de sentir. Así, tan simple a la par que complejo, para centrarme en tus movimientos por aquel cielo que no estaba ... pero existía.
Dejé de encontrarte, de notar que estabas allí y entonces te marchaste para siempre. Destapando un hueco en la cama de un sentimiento inacabado y desabrido. Sin una respuesta ni solución para estas lágrimas invisibles entre tanto ignorante, que como yo, condescendemos agachando la cabeza y negando nuestra inteligencia.
Pero... ¿quién eres tú que me miras desde lo abstracto haciéndome ver la realidad en lo más profundo de nosotros?
Sentimos tanto... pero me quedo con la paz y la armonía entre los árboles. Lo demás lo dejaré cocer en el recuerdo.
Tú estabas allí, en ese cielo que no era el techo de siempre. Seguíamos aportando todos los presentes un poco de letra a la canción más original jamás creada y caí en la cuenta de que pudimos hacerlo mejor, pude. Pero no es momento para cantar canciones antiguas ni bailar una danza ya impregnada en el acerbo pasado.
A veces me sentía demasiado irascible con todo lo que me rodeaba y pensé que al reanimar mi ser y salir de lo que verdaderamente está dentro de él, me hundiría en el deploro más grande jamás probado por haber oído la voz de la esencia que nos rodeaba a muchos en ese instante. Somos tan ignorantes que me da pena vivir sabiéndolo.
Hubo un momento en el cual yo no era dueño de mi cuerpo siendo únicamente la representación viva y definida de mi ánima. Mi sistema nervioso parasimpático, como el simpático, se hallaban sobre-estimulados. Entonces, tumbado y mirando como si fuera una noche normal las estrellas, te presentaste ante mis dilatados ojos haciéndome sentir un estremecedor frío acompañado de un silencio donde ni el viento interactuaba de alguna forma con mis órganos sensoriales. Pues de repente dejé de sentir. Así, tan simple a la par que complejo, para centrarme en tus movimientos por aquel cielo que no estaba ... pero existía.
Dejé de encontrarte, de notar que estabas allí y entonces te marchaste para siempre. Destapando un hueco en la cama de un sentimiento inacabado y desabrido. Sin una respuesta ni solución para estas lágrimas invisibles entre tanto ignorante, que como yo, condescendemos agachando la cabeza y negando nuestra inteligencia.
Pero... ¿quién eres tú que me miras desde lo abstracto haciéndome ver la realidad en lo más profundo de nosotros?
Sentimos tanto... pero me quedo con la paz y la armonía entre los árboles. Lo demás lo dejaré cocer en el recuerdo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)