Me das asco, pena, te insultaré y no diré nada bueno de ti. Pero eh, quiero tenerte ahí y diré "quiero" por no decir "tengo".
Si "quieres" empieza por arreglar argumentando un porqué al principio de este texto dándote cuenta de que no puedes hacerlo sin errar. Si "tienes", deja de perder el tiempo en decorar tu situación y respeta el dónde queremos estar los que por no hablar no cometimos fallos, al menos no siendo conscientes ya que siempre pueden interpretar mal y nunca pararse a contrastar si sus idas y venidas de dudas eran ciertas o eran sólo plausibles.
Cuando miremos más allá de donde nos sitúen nuestros pasos, entonces y sólo entonces...