Y sigo, sin sino. Y creo por ciencia y no por fe en el destino. Y miro, y ya se han ido. Espera, está ella, que de momento aquí sigue conmigo.
Llega Medea y me trae lo que pido. Mañana le exigiré otra cosa diferente y me quejaré. Si es preciso intentaré que sea Calipso esta vez. Pues quizás haya querido de todas las brujas el máximo de poder y quizás, en realidad, no quiera ni ahora ni luego... ya ves.
Que se peleé el destino hasta que me haga creer en él. Hastiado de tropezar contra mis cambios y jodido de que yo tropezando centenares de veces, nunca sea en el mismo itinerario.
Celoso destino como Hera lo fue, como yo lo era viendo que el aire siendo de nadie todos respiraban en él.
Como esos de la calle jalando la barbarie y sonriendo dolor al sastre de sus suertes esperando parecer no perecer por llegar otra vez al anochecer.
Atisbo la chica con artificial rojez en sus mofletes y también esquivo al chico de asquerosa mirada justo enfrente. No encuentro reales intenciones ni naturales sensaciones. Apuestan a que soy el raro de incomprendidos pues para mi apestan con sus banales tratos plastificados y desabridos. Pero yokejé, no siendo como ellos ni por ser exactamente igual soy algo... pues sigo siendo nadie.
El mismo nadie que sólo sentía celos de la armoniosa y bella maleabilidad del eterno aire. Que me trae y me lleva, que me retuerce y me doblega. El aire que me baja de las nubes para dejarme como el don nadie que cuánto más avanzaba más lejos se notaba.
domingo, 18 de junio de 2017
sábado, 10 de junio de 2017
Fricción superando realidades.
La confortabilidad del momento abría los cielos despejando las nubes del día anterior.
Lo que por seguro habría tenido como misterio se esclarecía a su punto mas novedoso como antaño pasó. Nada suponían ya los atractivos labios de la soledad, pues sus besos no fueron tan embaucadores como para parar la compañía y su impetuosidad, arremetiendo con su segura y pícara sonrisa desmonta planes. Pero al momento sin mediar negociación con la memoria, rocas resbalando y cayendo de una era escondida y supletoria balanceando suponeres que se desargumentaban rápidamente quedándose en sólo premisas de un anhelo utópico y latente.
Relente. Humedeciendo en forma de recuerdo incorruptible del escueto pero mágico instante que el filtro revertía la existencia dotándola de cromática y viva realidad, plasmándola en un recoveco para si mismo, cuando me hallé buscándola en los ecos del más lejano abismo esperando volver a verse hacer y espetando versos todas las noches desde el amanecer a ver si a lo largo de la jornada le volvía a ver.
Tanto en tan corto instante
que si se desprendió tan simple,
debería asegurarme de nuevo más adelante.
Ratos como tantos inolvidables,
que educó la soledad tangible,
marcándome con su condenado carácter perpetuante.
En una nueva contienda y sin balas
lánzome con el pecho descubierto
luchando por calmar mi sed con su piel de agua.
En otra prueba entre la calma y el drama,
idealizándote como espejismos en desierto,
y atrayendo al errante para calmar sus llamas.
Aquí yo sin consecuencia ni causa.
Aquí cayendo de nuevo en cuentas infladas,
como caigo en darme cuenta en que quiero esperar,
que una vez más, se acueste en mi cama.
Lo que por seguro habría tenido como misterio se esclarecía a su punto mas novedoso como antaño pasó. Nada suponían ya los atractivos labios de la soledad, pues sus besos no fueron tan embaucadores como para parar la compañía y su impetuosidad, arremetiendo con su segura y pícara sonrisa desmonta planes. Pero al momento sin mediar negociación con la memoria, rocas resbalando y cayendo de una era escondida y supletoria balanceando suponeres que se desargumentaban rápidamente quedándose en sólo premisas de un anhelo utópico y latente.
Relente. Humedeciendo en forma de recuerdo incorruptible del escueto pero mágico instante que el filtro revertía la existencia dotándola de cromática y viva realidad, plasmándola en un recoveco para si mismo, cuando me hallé buscándola en los ecos del más lejano abismo esperando volver a verse hacer y espetando versos todas las noches desde el amanecer a ver si a lo largo de la jornada le volvía a ver.
Tanto en tan corto instante
que si se desprendió tan simple,
debería asegurarme de nuevo más adelante.
Ratos como tantos inolvidables,
que educó la soledad tangible,
marcándome con su condenado carácter perpetuante.
En una nueva contienda y sin balas
lánzome con el pecho descubierto
luchando por calmar mi sed con su piel de agua.
En otra prueba entre la calma y el drama,
idealizándote como espejismos en desierto,
y atrayendo al errante para calmar sus llamas.
Aquí yo sin consecuencia ni causa.
Aquí cayendo de nuevo en cuentas infladas,
como caigo en darme cuenta en que quiero esperar,
que una vez más, se acueste en mi cama.
martes, 6 de junio de 2017
Día a día
¡Cuánta bilis vi valerse
saciando sólo anhelos de ensuciar!
¡Cuánto vil lo hizo por hacerse
un hueco funesto en la sociedad!
saciando sólo anhelos de ensuciar!
¡Cuánto vil lo hizo por hacerse
un hueco funesto en la sociedad!
Re: Octubre
La mayor parte de los hombres no quieren antes de saber...
¿No es esto espiritual? ¡No quieren nadar, naturalmente! Han nacido para la tierra no para el agua. Y naturalmente, no quieren pensar: como que han sido creados para la vida. ¡No para pensar! Claro, y el que piensa, el que hace del pensar lo principal, ese podrá acaso llegar muy lejos en esto; pero ese precisamente ha confundido la tierra con el agua, y un día u otro se ahogará.
¿No es esto espiritual? ¡No quieren nadar, naturalmente! Han nacido para la tierra no para el agua. Y naturalmente, no quieren pensar: como que han sido creados para la vida. ¡No para pensar! Claro, y el que piensa, el que hace del pensar lo principal, ese podrá acaso llegar muy lejos en esto; pero ese precisamente ha confundido la tierra con el agua, y un día u otro se ahogará.