jueves, 12 de septiembre de 2013

No es orgullo, es personalidad.

Nunca me ha bastado con lo que tengo, quiero decir, siempre he estado contento con lo que poseo pero siempre he apostado muy alto y cada vez más.
Hay una diferencia notable entre mantenerse y sentirse vivo. Estoy vivo, eso es un hecho, pero siempre quiero sentir ese tacto que me alce sobre mis propios hombros, siempre deseo sentir ese olor cerca de mi y seguirlo hacia donde me lleve la brisa.
No es que sea avaricioso, simplemente sé lo que quiero y me dejo la piel hasta conseguirlo. Siempre ha sido así pero durante estas noches pasadas me he dado cuenta de que igual ya es momento para descansar. No es sano estar siempre en sprint recibiendo más que golpes por todos lados. 
¿Se permite llorar cuando eres feliz?. No estoy triste, creo tenerlo claro... creo. Existe algo que me falta y no sé que es. Seguramente he recibido tantos disparos que debo dejar de buscar. Quizás lo que debo hacer es equilibrarme en la cuerda de la vida y poder andar unos metros más pero esta vez poco a poco, sea donde sea.
He huido de muchos lugares donde realmente no estaba mal por tirar muros más altos. He roto mis propias ventanas por probar lo atractivamente desconocido.
Y lo he tenido, he tenido casi siempre todo lo que he deseado. ¿Y ahora?, ¿Por qué estoy así?. ¿Por qué he fallado?. La vida aún tiene muchos pasadizos por descubrir y si fuera fiel a mi estilo acabaría suicidándome.

Frena esta noche. Frena porque estás en tu casa y no tienes por qué correr más.  

¿Tengo un problema?. Cuando consigo lo que en un principio era aparentemente utópico y platónico no me basta con probarlo. Quiero saciarme con ello. Porque lo que empieza siendo un juego puede terminar con heridos de gravedad. Sinceramente no creo que sea un problema, simplemente es amor. No solo amor por otra persona. Amar algo o a alguien. 
Soy así, adicto a mis aspiraciones conseguidas. Adicto a su música, su piel, su armonía con la mía. A sus ojos. Los ojos de la vida. 

Frena esta noche. Frena porque estás en tu casa y no tienes por qué correr más. Ya te han hecho mucho daño. Entonces.. ¿por qué dejo lágrimas en lugar de pasos?

Siempre sé lo que quiero.. ¿qué es lo que quiero ahora?. He roto el espacio/tiempo. No estoy en vuestro universo. No sé donde estoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario