Sonríe. Mira, tú y yo hemos visto árboles expandirse hasta ser uno junto a las nubes. Hemos sentido como montañas se acercaban peligrosamente sin mover una mota de polvo y como la lluvia nos caía encima sin haber espacio para una gota de odio... entre tanto embriagado amor.
No hemos visto nada, en realidad. Y sin ver, hemos sentido más que nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario