Mi esencia descansa sin alarma alguna en aquel recoveco polvoriento, cayendo hacia el profundo olvido haciéndome recordarlo momentáneamente cómo el sueño de un anhelo pasado manteniéndolo al tiempo por sentirme vivo en este instante. Al menos alguna parte de mi se mantiene equilibrada con algo de orgullo, como una inyección de optimismo que me acelera y me sosiega, que me eleva y me entierra, así es; me desvela provocando a gritos a mi alma indómita, esperando calmada una respuesta en esos rincones olvidados y es cuando sale a caminar junto a mi reviviendo esas acciones pretéritas que nunca más volveré a sentir, excepto en ese mismo instante en el que despierto estando vivo y prefiriendo estar dormido para reencontrarme conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario