domingo, 31 de enero de 2016

Hay veces que el río desborda veneno...

¿Tomaríais un trago también si os diéseis cuenta?

Exasperados buscan no odiarse exponiendo sus respuestas, que por anticipadas fallidas son, frente a sus condescendientes.
Creo que éstos que condescienden, ante cualquier hecho sin contrastar, lo son por el interés anodino que le suscita la ignorancia del desesperado, así pues consecuentemente, acaban por declarar su ignorancia propia ante tal íntima relación con los acontecimientos.
La felicidad escasea hoy en día como para echar más piedras de dolor pasado sobre nuestro infesto y vulnerable tejado emocional.

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