martes, 6 de septiembre de 2016

Nos deshacemos construyéndonos, destruyendo lo que hemos hecho.

Una decisión por minúscula que sea puede derivar en consecuencias que, en relación al acto decidido, sean azarosas pero determinadas individualmente en esencia.
El sujeto en el acto de ser añade un paso más en manos del coste de oportunidad que crea destruyendo una variable pasada, todo dependiendo de la magnitud de la acción. Todos somos y seremos pero siempre diferente a lo que fuimos, a veces el cambio será notable y otras no en corto plazo, ahora la cuestión es si debemos darle el peso en exceso a lo que hacemos para no destruir lo hecho o dar el paso para construir una décima más de lo que sea.
Queramos o no, es ridículo el mero hecho de planteárselo pues el contexto en el que baila el cambio es ajeno en bastante grado a nuestra subjetividad, queramos o no.
Elegid filosofía o no lo hagáis, sea como sea ya estáis envueltos en la vuestra.
El cambio es inesquivable pues nuestras aptitudes no abarcan todas las circunstancias que juegan cada una su papel en ese proceso (cambio), podemos jugar y jugamos un parte que es la de ser nosotros y decidir sea como sea y cuando sea, con sus claras razones o confusas dudas, con las virtudes y desventuras; lanzar una carta aditiva al mantel.

Podemos tintar y variar en apariencia el filtro de la realidad, pero no elegiremos toda la mezcla pues esta obra luce colores que no manejamos. El disco rueda y nosotros, tú o en este caso yo, podemos bailar en lo fásico.
Te puede enseñar a no darle tanta importancia a tus pasos, pero también te explica sin vuelta de hoja que no tenemos control absoluto y hacer gala de ello no es más que prepotencia aderezada con ingente ignorancia.

No es que no sepamos nada, pero cuánto más sabemos exponencialmente crece lo que nos queda por saber, pues dejamos de saber lo que no hemos atendido mientras atendíamos a otra cosa, además de crear la posibilidad de intentar descubrir cada variable consecuencia de lo que acabamos de aprender y ahora sabemos, sin salir del bucle del tiempo, el conocimiento y las incógnitas por falta o exceso de todo ello.

3 comentarios:

  1. No es normal como escribes, que lo sepas. te felicito y deberías escoger un cuerpo y desarrollarlo. Creo que tienes un gran valor como escritor

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