Y seguir rasgando una pared que ya no puede soportar más. Eso estamos haciendo.
Me has visto sentado en el suelo pasando fotos de nuestro pasado y ahora faltas al respeto de lo que me he ganado.
Creo que tienes diferentes itinerarios y ninguno está visible todas las horas de un día, todos los días de una semana...
Y ahí sigo yo esperando que llegue un momento. Ya sea sentirme cómodo con mi conciencia o contigo. No voy a morder más alambres de espinas por esperar a que te des cuenta de qué aroma te hace escapar a otro lugar cuando pasas por estos lares, no voy a hacer sangrar mi garganta esta noche ya que te has dispuesto a cerrar tu ventana evitando un sueño convertido en realidad.
No quiero que mis lágrimas pesen más de lo debido y por supuesto no quiero mejillas húmedas después del trayecto, pues aún no he terminado, a mi parecer, nuestros textos....
Casi casi... casi perfecto
No hay comentarios:
Publicar un comentario