viernes, 8 de noviembre de 2013

Solo aguanta este vendaval y déjame ser el viento, por mil noches.

Y seguir rasgando una pared que ya no puede soportar más. Eso estamos haciendo.

Me has visto sentado en el suelo pasando fotos de nuestro pasado y ahora faltas al respeto de lo que me he ganado.

Creo que tienes diferentes itinerarios y ninguno está visible todas las horas de un día, todos los días de una semana...

Y ahí sigo yo esperando que llegue un momento. Ya sea sentirme cómodo con mi conciencia o contigo. No voy a morder más alambres de espinas por esperar a que te des cuenta de qué aroma te hace escapar a otro lugar cuando pasas por estos lares, no voy a hacer sangrar mi garganta esta noche ya que te has dispuesto a cerrar tu ventana evitando un sueño convertido en realidad.

No quiero que mis lágrimas pesen más de lo debido y por supuesto no quiero mejillas húmedas después del trayecto, pues aún no he terminado, a mi parecer, nuestros textos....

Casi casi... casi perfecto

No hay comentarios:

Publicar un comentario