lunes, 3 de abril de 2017

Hecha de fuego.

Llega ella impulsando a su paso todo ese aire puro provocando que mis pulmones exhalen toda toxicidad transitoria, porque así es, hace que desaparezca todo óbice por un momento haciéndome sentir más libre que nunca. 

Soy el conjunto de muchas facetas. Soy pasión de amor y de aversión, pero cuando ella pasa por la puerta, y de forma instintiva, soy de una única y auténtica dimensión. Pues desaparece cualquier posible turbación del rededor y sólo queda frenesí, goce y virtuoso delirio. 
No sé cuanto durará pero pienso disfrutar de tanta verdad, pues no hay tantas personas que se embarquen a vivir el momento como ella, lejos de plastificar un contexto por alguna razón que harta. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario