lunes, 9 de marzo de 2015

Anímate sin pedirle al de al lado

O da tú también.
Quieres controlar sus pasos porque si los da no tienes más remedio que sacar tus armas y ser como en realidad eres.
Te asusta que tus mojigatos consejos sean sólo eso a su vista y que tengas que cambiar tus palabras para escribir después de lustros alguna verdad.
Te digo que tiene sus soluciones y no mira siquiera a sus lados como haces con esa esquiva y vacua sonrisa producto de tu ira o de tu miedo.
Tiene bastante con intentar solucionar sus incógnitas y no puede parar ni un segundo más en girar despacito para ayudarte a ti con tus dudas.
Si de verdad te preocupa entonces comparte lo más valioso que es el tiempo, pues si lo haces él administrará lo más importante en su vida contigo que es el suyo, pero no malgastes ni obligues a gastar fuerzas ya que si nadie lo quiere así, ¿por qué lo haces?.
Él por tus embestidas, tú por su tenso silencio que te enfría a ti sólo cuando quieres calor, como todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario