domingo, 18 de junio de 2017

Soy de él

Y sigo, sin sino. Y creo por ciencia y no por fe en el destino. Y miro, y ya se han ido. Espera, está ella, que de momento aquí sigue conmigo.

Llega Medea y me trae lo que pido. Mañana le exigiré otra cosa diferente y me quejaré. Si es preciso intentaré que sea Calipso esta vez. Pues quizás haya querido de todas las brujas el máximo de poder y quizás, en realidad, no quiera ni ahora ni luego... ya ves.
Que se peleé el destino hasta que me haga creer en él. Hastiado de tropezar contra mis cambios y jodido de que yo tropezando centenares de veces, nunca sea en el mismo itinerario.
Celoso destino como Hera lo fue, como yo lo era viendo que el aire siendo de nadie todos respiraban en él.
Como esos de la calle jalando la barbarie y sonriendo dolor al sastre de sus suertes esperando parecer no perecer por llegar otra vez al anochecer.
Atisbo la chica con artificial rojez en sus mofletes y también esquivo al chico de asquerosa mirada justo enfrente. No encuentro reales intenciones ni naturales sensaciones. Apuestan a que soy el raro de incomprendidos pues para mi apestan con sus banales tratos plastificados y desabridos. Pero yokejé, no siendo como ellos ni por ser exactamente igual soy algo... pues sigo siendo nadie.
El mismo nadie que sólo sentía celos de la armoniosa y bella maleabilidad del eterno aire. Que me trae y me lleva, que me retuerce y me doblega. El aire que me baja de las nubes para dejarme como el don nadie que cuánto más avanzaba más lejos se notaba.

4 comentarios:

  1. Que manera más Sosa de salir del armario, TRUHÁN

    ResponderEliminar
  2. Me prometí que no caeriaaa embobadaaa pero es que lo consigues y como siempre, te entiendo a la perfeccion.

    ResponderEliminar