Tan difícil como aceptar que ni tú eras para mi ni yo para ti.
Las canciones continúan en su completa armonía hasta que finaliza silenciándose para siempre su melodía.
Pero esas notas serán eternas y aparecerán en algún momento de la vida en nuestras mentes.
Y ahora no significa que necesites ese "algo" o "alguien", mas nos damos cuenta de que en un momento dado nos puede parecer eso. No lo es. En serio, no lo es.
Te deslizabas como si fueses menos densa que el aire, por mis dedos y sin caer. Mentiría si dijese que no producíamos magia, mentiríamos si dijésemos que no nos hemos echado de menos.
Una llama veraniega asfixiada con el frío invierno. Poco a poco y esperando a que los dos lo aceptemos a la vez.
jueves, 26 de septiembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Necesito llegar a la catarsis aún sabiendo que los recuerdos son eternos, pues veo por donde camino y a veces camino por donde vi en sueños.
¿Con qué te quedarías cuando puedes profundizar en tu mente de forma onírica? ¿Volverías a la realidad donde la mente en su potencial duerme o te quedarías en ese mundo infinito?
Seguramente elegiría lo segundo. No es ser poco condescendiente con la vida que tengo pero yo lo tengo claro. ¿Un mundo donde mi máximo ser salga a crear?.
Esta idea me ha surgido de ver "Origen", que por cierto aconsejo que la veáis- Si pudiéramos ser arquitectos de nuestro mundo y formarlo a nuestro antojo, ¿de verdad preferiríais permanecer en la realidad?.
Nuestra mente solo trabaja un mínimo porcentaje mientras estamos despiertos. La cantidad de cosas que experimentamos en el sueño no tiene porque ser menos real ya que, en la fase onírica, no nos damos cuenta de que soñamos hasta que alguna de esas "creaciones locas" ocurren. Digamos que hasta cierto momento todo parece real y nos sorprende que de repente podamos hacer volar por ejemplo ... un barco. En ese momento sabemos que estamos soñando. Pero dentro de lo que es la concepción del sueño es una realidad tan grande como que nuestro subconsciente está ejercitando la mayor habilidad humana que es la mente. He puesto un banal ejemplo pero dentro de la fase onírica podemos hacer lo que queramos llegando a límites que pensábamos infranqueables para nosotros.
Aunque no hay que olvidar que es una realidad dentro de un sueño por lo que no es una realidad como tal. Quizás podríamos soportar cinco meses o un año "soñando" y luego no soportar más estar en el espacio de Morfeo. Seguramente nos arriesgaríamos a no poder distinguir los sueños de la realidad y caer en el limbo. El Limbo es aquel espacio onírico donde viajamos las almas perdidas sin un billete de vuelta. Un lugar donde nos convertimos en errantes cuerpos.
Lo que más me fascina de todo esto es que si de verdad pudieran inducirnos en un sueño un tiempo prolongado (hablo de años, hablo de una vida) podríamos vivir una vez más. Es decir, nos inducen en sueño y allí creamos nuestro mundo. Allí envejecemos pero en la realidad no. Quiero decir, mientras estamos dormidos los sueños se desarrollan a mayor velocidad que la vida al otro lado de la noción, de la realidad. Digamos que una día dormido son veinte dentro del sueño (haciendo más o menos referencia con algunos estudios y verídicos, al parecer, sobre el sueño y el transcurso del tiempo en la realidad onírica). Por lo que si dentro del sueño viviéramos setenta años (veinticinco mil quinientos cincuenta días) en la realidad habrían pasado solamente tres años y seis meses. Pero aún voy a complicar más esto. Si profundizamos un nivel más en el subconsciente e inducimos a nuestro cuerpo y mente en sueño ya estando dormidos el efecto temporal sería exponencial y podríamos vivir otra vida más y así sucesivamente.
Explico: Nos inducen en sueño. En el sueño vivimos 70 años, despertamos y en realidad solo han pasado 3 años y medio. Si dentro del primer sueño nos dormimos de la misma forma, 70 años en el segundo sueño serían 3 años y medio del primero y solo serían unos dos meses de la realidad. Por lo que habríamos vivido dos vidas perdiendo solo dos meses y medio de la realidad teniendo la oportunidad de vivir una tercera vida que es, por fin la nativa, nuestra vida más real. Pero eso solo sería posible de poder inducirnos en el mundo onírico una y otra vez sin que existiese límites. Supongo que el límite a la hora de ser sobrepasado tendría su castigo y seguramente el castigo sería acabar en el Limbo. De manera eterna e irrevocable.
Es fascinante el mundo del sueño. Podríamos (como en Origen) cambiar la vida de una persona entera añadiéndole una idea a su subconsciente nacida de nuestra mente, de la mente de otro sujeto diferente.
Y después está la idea de la catarsis. La catarsis del sueño. Es la eliminación de elementos de la mente o mejor dicho la "limpieza" de los recuerdos (normalmente nocivos). Pero los recuerdos son eternos. Podríamos variarlos mil veces que seguiríamos recordando pues seguimos caminando por la vida ya sea en sueños o en realidad. Vemos por donde caminamos y a veces caminamos por donde hemos visto, en sueños.
Onirio.
Seguramente elegiría lo segundo. No es ser poco condescendiente con la vida que tengo pero yo lo tengo claro. ¿Un mundo donde mi máximo ser salga a crear?.
Esta idea me ha surgido de ver "Origen", que por cierto aconsejo que la veáis- Si pudiéramos ser arquitectos de nuestro mundo y formarlo a nuestro antojo, ¿de verdad preferiríais permanecer en la realidad?.
Nuestra mente solo trabaja un mínimo porcentaje mientras estamos despiertos. La cantidad de cosas que experimentamos en el sueño no tiene porque ser menos real ya que, en la fase onírica, no nos damos cuenta de que soñamos hasta que alguna de esas "creaciones locas" ocurren. Digamos que hasta cierto momento todo parece real y nos sorprende que de repente podamos hacer volar por ejemplo ... un barco. En ese momento sabemos que estamos soñando. Pero dentro de lo que es la concepción del sueño es una realidad tan grande como que nuestro subconsciente está ejercitando la mayor habilidad humana que es la mente. He puesto un banal ejemplo pero dentro de la fase onírica podemos hacer lo que queramos llegando a límites que pensábamos infranqueables para nosotros.
Aunque no hay que olvidar que es una realidad dentro de un sueño por lo que no es una realidad como tal. Quizás podríamos soportar cinco meses o un año "soñando" y luego no soportar más estar en el espacio de Morfeo. Seguramente nos arriesgaríamos a no poder distinguir los sueños de la realidad y caer en el limbo. El Limbo es aquel espacio onírico donde viajamos las almas perdidas sin un billete de vuelta. Un lugar donde nos convertimos en errantes cuerpos.
Lo que más me fascina de todo esto es que si de verdad pudieran inducirnos en un sueño un tiempo prolongado (hablo de años, hablo de una vida) podríamos vivir una vez más. Es decir, nos inducen en sueño y allí creamos nuestro mundo. Allí envejecemos pero en la realidad no. Quiero decir, mientras estamos dormidos los sueños se desarrollan a mayor velocidad que la vida al otro lado de la noción, de la realidad. Digamos que una día dormido son veinte dentro del sueño (haciendo más o menos referencia con algunos estudios y verídicos, al parecer, sobre el sueño y el transcurso del tiempo en la realidad onírica). Por lo que si dentro del sueño viviéramos setenta años (veinticinco mil quinientos cincuenta días) en la realidad habrían pasado solamente tres años y seis meses. Pero aún voy a complicar más esto. Si profundizamos un nivel más en el subconsciente e inducimos a nuestro cuerpo y mente en sueño ya estando dormidos el efecto temporal sería exponencial y podríamos vivir otra vida más y así sucesivamente.
Explico: Nos inducen en sueño. En el sueño vivimos 70 años, despertamos y en realidad solo han pasado 3 años y medio. Si dentro del primer sueño nos dormimos de la misma forma, 70 años en el segundo sueño serían 3 años y medio del primero y solo serían unos dos meses de la realidad. Por lo que habríamos vivido dos vidas perdiendo solo dos meses y medio de la realidad teniendo la oportunidad de vivir una tercera vida que es, por fin la nativa, nuestra vida más real. Pero eso solo sería posible de poder inducirnos en el mundo onírico una y otra vez sin que existiese límites. Supongo que el límite a la hora de ser sobrepasado tendría su castigo y seguramente el castigo sería acabar en el Limbo. De manera eterna e irrevocable.
Es fascinante el mundo del sueño. Podríamos (como en Origen) cambiar la vida de una persona entera añadiéndole una idea a su subconsciente nacida de nuestra mente, de la mente de otro sujeto diferente.
Y después está la idea de la catarsis. La catarsis del sueño. Es la eliminación de elementos de la mente o mejor dicho la "limpieza" de los recuerdos (normalmente nocivos). Pero los recuerdos son eternos. Podríamos variarlos mil veces que seguiríamos recordando pues seguimos caminando por la vida ya sea en sueños o en realidad. Vemos por donde caminamos y a veces caminamos por donde hemos visto, en sueños.
Onirio.
Onirio.
Necesito llegar a la catarsis aún sabiendo que los recuerdos son eternos, pues veo por donde camino y a veces camino por donde vi en sueños.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Te llevaste una de mis alas.
Puedo hacerme una idea de como son las nubes desde aquí, pero no puedo escribir sobre ellas. Aspiraciones que has recortado con portazos. Una historia que no puedo inventar, pero que pudimos crear.
Estrellemos nuestro innato desdén.
No las veo pero sé que están allá, a su lado. Me gustaría colmarme esta noche del brillo que proporcionan mas me basta con ver una insignificante e irrisoria muestra de que siguen allí arriba.
Mis ojos imaginan por un momento la aparición de su belleza desdibujando la triste realidad. Pero es aún así tan bello saber que están allí que no ceso observación por momentos. Siento incertidumbre por comprobar esta noche si saldrán a irradiar la oscura melancolía por estas calles. Pero lo que más siento es dolor de saber que somos nosotros, ignorantes de nuestra propia arrogancia, quienes ahogamos la liberación de algo tan esplendoroso en lugar de venerarlo y de suspirar su desaparición esta noche.
Mis ojos imaginan por un momento la aparición de su belleza desdibujando la triste realidad. Pero es aún así tan bello saber que están allí que no ceso observación por momentos. Siento incertidumbre por comprobar esta noche si saldrán a irradiar la oscura melancolía por estas calles. Pero lo que más siento es dolor de saber que somos nosotros, ignorantes de nuestra propia arrogancia, quienes ahogamos la liberación de algo tan esplendoroso en lugar de venerarlo y de suspirar su desaparición esta noche.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Tampoco es para ponerse psicópata.
¿Cuántas balas me quedan en el cilindro?. No lo sé, pero ¿tú acaso lo sabes?. No has contado las veces que ha salido disparada una bala por el cañón, ni has presenciado todas las veces que he retrocedido el martillo con mi dedo, tampoco has sentido un enorme más que cosquilleo por tu piel las mismas veces que he accionado el disparador.
Lo único que sabes es que empuño el revolver a centímetros prudentes de tu frente y tu mente intenta hacerte creer que en realidad no quedan balas para disparar.
En el fondo, el sudor que se deja caer por tus sienes llegando a la barbilla y desprendiéndose de tu cuerpo hasta caer en el suelo, es la muestra de que mi esperanza por poder volarte algún que otro lóbulo, no perece. Ese sudor que huye inteligente sabiendo que corres un peligro que por momentos ni tú, acepto que ni yo, lo sabemos a la perfección.
Así que, ¿qué mejor momento para hacer un trato?. Hay probabilidades de que tu vida esté empuñada por otro, por lo que cualquier trato es una oferta generosa después de todo.
Debo decir que si yo estuviese en tu lugar no sudaría. Simplemente me relamería los labios por saber que se siente al tenerme acorralado. Debo añadir que mi objetivo no es disparar y seguramente no lo haga mas las ganas no me faltan.
Al fin y al cabo... tampoco es para ponerse psicópata. ¿No?
Lo único que sabes es que empuño el revolver a centímetros prudentes de tu frente y tu mente intenta hacerte creer que en realidad no quedan balas para disparar.
En el fondo, el sudor que se deja caer por tus sienes llegando a la barbilla y desprendiéndose de tu cuerpo hasta caer en el suelo, es la muestra de que mi esperanza por poder volarte algún que otro lóbulo, no perece. Ese sudor que huye inteligente sabiendo que corres un peligro que por momentos ni tú, acepto que ni yo, lo sabemos a la perfección.
Así que, ¿qué mejor momento para hacer un trato?. Hay probabilidades de que tu vida esté empuñada por otro, por lo que cualquier trato es una oferta generosa después de todo.
Debo decir que si yo estuviese en tu lugar no sudaría. Simplemente me relamería los labios por saber que se siente al tenerme acorralado. Debo añadir que mi objetivo no es disparar y seguramente no lo haga mas las ganas no me faltan.
Al fin y al cabo... tampoco es para ponerse psicópata. ¿No?
viernes, 13 de septiembre de 2013
Musa
Encuentra tu musa y dibújala escribiendo.
Escribir no es difícil. Lo difícil es sentirlo de verdad. Es complicado intentar ahitar tus sentimientos a base de coraje pues los valientes son los que se queman una y otra vez aún teniendo miedo al fuego.
Pero ahí está la esencia del escritor pues una vez quemado por su bravo amor hacia una musa, no perece. Puede que todo sean cenizas y parezca estar inerte de afecto, pero esas cenizas arderán con solo una chispa, con la adecuada. Esa chispa no tiene que producirla el valiente literato.
Siendo de las cosas más persuasivas que tiene, su piel me reclama avivando esa porción de mi ánima que yo ya creía muerta. Pues me doy cuenta de que no debo parar en este instante en el que beso sus ilícitos labios hasta estar tras las rejas. ¿Es contraindicado?, de serlo así es porque alguien lo ha ratificado. Alguien sin derecho a sentenciar lo que siento.
Esa pequeña llama hace nacer la pasión en su cometido. Ese fuego vivo determina quién o qué es la musa del creador de estas palabras que yo llamo vida. Pues puedo estar muerto en cuerpo pero ella mantiene cálida mi alma entre todas las pavesas de mis páginas.
Ella me inspira en mi expiración. Ella es mi musa, mi sugestión.
Escribir no es difícil. Lo difícil es sentirlo de verdad. Es complicado intentar ahitar tus sentimientos a base de coraje pues los valientes son los que se queman una y otra vez aún teniendo miedo al fuego.
Pero ahí está la esencia del escritor pues una vez quemado por su bravo amor hacia una musa, no perece. Puede que todo sean cenizas y parezca estar inerte de afecto, pero esas cenizas arderán con solo una chispa, con la adecuada. Esa chispa no tiene que producirla el valiente literato.
Siendo de las cosas más persuasivas que tiene, su piel me reclama avivando esa porción de mi ánima que yo ya creía muerta. Pues me doy cuenta de que no debo parar en este instante en el que beso sus ilícitos labios hasta estar tras las rejas. ¿Es contraindicado?, de serlo así es porque alguien lo ha ratificado. Alguien sin derecho a sentenciar lo que siento.
Esa pequeña llama hace nacer la pasión en su cometido. Ese fuego vivo determina quién o qué es la musa del creador de estas palabras que yo llamo vida. Pues puedo estar muerto en cuerpo pero ella mantiene cálida mi alma entre todas las pavesas de mis páginas.
Ella me inspira en mi expiración. Ella es mi musa, mi sugestión.
jueves, 12 de septiembre de 2013
Pirata del bar caribe.
"Sí, yo soy un bucanero, sin parche ni pata palo para que coño los quiero. Si yo no soy de los malos, yo soy un pirata bueno que ha encallao' entre tus piernas rebotao' del mar revuelto, de tu levantar de cejas, de cuando frunces el ceño... no hay mensaje en mi botella"
No es orgullo, es personalidad.
Nunca me ha bastado con lo que tengo, quiero decir, siempre he estado contento con lo que poseo pero siempre he apostado muy alto y cada vez más.
Hay una diferencia notable entre mantenerse y sentirse vivo. Estoy vivo, eso es un hecho, pero siempre quiero sentir ese tacto que me alce sobre mis propios hombros, siempre deseo sentir ese olor cerca de mi y seguirlo hacia donde me lleve la brisa.
No es que sea avaricioso, simplemente sé lo que quiero y me dejo la piel hasta conseguirlo. Siempre ha sido así pero durante estas noches pasadas me he dado cuenta de que igual ya es momento para descansar. No es sano estar siempre en sprint recibiendo más que golpes por todos lados.
¿Se permite llorar cuando eres feliz?. No estoy triste, creo tenerlo claro... creo. Existe algo que me falta y no sé que es. Seguramente he recibido tantos disparos que debo dejar de buscar. Quizás lo que debo hacer es equilibrarme en la cuerda de la vida y poder andar unos metros más pero esta vez poco a poco, sea donde sea.
He huido de muchos lugares donde realmente no estaba mal por tirar muros más altos. He roto mis propias ventanas por probar lo atractivamente desconocido.
Y lo he tenido, he tenido casi siempre todo lo que he deseado. ¿Y ahora?, ¿Por qué estoy así?. ¿Por qué he fallado?. La vida aún tiene muchos pasadizos por descubrir y si fuera fiel a mi estilo acabaría suicidándome.
Frena esta noche. Frena porque estás en tu casa y no tienes por qué correr más.
¿Tengo un problema?. Cuando consigo lo que en un principio era aparentemente utópico y platónico no me basta con probarlo. Quiero saciarme con ello. Porque lo que empieza siendo un juego puede terminar con heridos de gravedad. Sinceramente no creo que sea un problema, simplemente es amor. No solo amor por otra persona. Amar algo o a alguien.
Soy así, adicto a mis aspiraciones conseguidas. Adicto a su música, su piel, su armonía con la mía. A sus ojos. Los ojos de la vida.
Frena esta noche. Frena porque estás en tu casa y no tienes por qué correr más. Ya te han hecho mucho daño. Entonces.. ¿por qué dejo lágrimas en lugar de pasos?
Siempre sé lo que quiero.. ¿qué es lo que quiero ahora?. He roto el espacio/tiempo. No estoy en vuestro universo. No sé donde estoy.
Siempre sé lo que quiero.. ¿qué es lo que quiero ahora?. He roto el espacio/tiempo. No estoy en vuestro universo. No sé donde estoy.
martes, 10 de septiembre de 2013
¿¡De qué os quejáis vosotras que sois quien realmente desteñisteis a los príncipes azules?!
Dale un vuelco a esta noche y busca una estrella entre toda la contaminación.
Rueda con la cabeza alta y el control en los pies.
Llegará esta noche añorando su olor y viviendo entre sábanas de nostalgia recordando que bajo esta actual oscuridad te mantienes despierto pensando en cada vez que exhalaba aire tras decir tu nombre, como tantas veces he exclamado.
No quiero sentir nada, pero el corazón tiene piernas que nadie ve y la razón es fácil de convencer tras verse reflejada en su esclerótica perfectamente imperfecta.
Todos los recovecos en las paredes hacen rebotar música por momentos cuando entonces unos determinados pasos viajan hasta llegar a mis oídos haciendo temblar mi ser. Pero esto ya no pasa. Ni quiero que pase de momento.
Todo es ficción esperando a ser superada por la realidad escondida en una esquina aún desconocida.
Rueda con la cabeza alta y el control en los pies.
Llegará esta noche añorando su olor y viviendo entre sábanas de nostalgia recordando que bajo esta actual oscuridad te mantienes despierto pensando en cada vez que exhalaba aire tras decir tu nombre, como tantas veces he exclamado.
No quiero sentir nada, pero el corazón tiene piernas que nadie ve y la razón es fácil de convencer tras verse reflejada en su esclerótica perfectamente imperfecta.
Todos los recovecos en las paredes hacen rebotar música por momentos cuando entonces unos determinados pasos viajan hasta llegar a mis oídos haciendo temblar mi ser. Pero esto ya no pasa. Ni quiero que pase de momento.
Todo es ficción esperando a ser superada por la realidad escondida en una esquina aún desconocida.