martes, 10 de junio de 2014

Un mismo material pero diferente por unos distintos ambientes.

Vengo del infierno más ardiente y sin embargo lo encontraba más bien cálido. Calando males a la fuerza por mis poros, purgando cualquier atisbo al mirar tu rostro pálido.
Preferí aprender desde abajo sabiendo que mi lugar no estaba allí, pero necesitaba demostrármelo a mi mismo y comencé a establecer el orden entre aquellas rocas caóticas.
¿Vas a hablarme tú sobre esto?. Te recuerdo que no te quedaste a la espera, mirando mientras yo resucitaba dejando atrás vuestras almas en pena, cavando hacia arriba esperando llegar fuera.
Soy detallista y he arrastrado piedras preciosas... de esas, de las mismas que pulimos juntos para hacerles saber que pudimos antes de pudrirnos, yo por darte importancia y tú por guarecerte bajo mi aislado silencio.
Pero no, pues ahora estoy hablando. Y mientras vas avanzando letra a letra, te vas helando, sintiendo como te divides sin encontrarle lazos a una cordura de plástico que ha finalizado por incendiarse al rozar mi piel.
Queda disfrutar si suavizamos el ambiente. Pero para eso tienes que creerme y hacerte creer.
Habrás probado el hielo y derretir éste, era menester.

No hay comentarios:

Publicar un comentario