viernes, 4 de septiembre de 2015

RE

No sé cómo sentirme pues hace ya demasiado tiempo que no forzaba estas páginas por esta inequívoca razón que sólo podrá equivocarme. ¿Evocas letras enterradas sin siquiera poder pensar?
Dile a tus labios aterrados que mi boca no tuvo miedo al besar.
Acércate un poco y recoge mi alma amilanada pues a mi sólo me quedan fuerzas para versarte y desearte en estos renglones donde eres mía y caminas fascinada.
Eres la culpable de mi neurosis, la Diosa de toda pleitesía y no es para menos.
Pero aquí estoy imaginándote, desnudándote sin echar cuentas a las cuerdas desatadas de mi amplia y ebria locura. No sé si quiero que seas mi solución o quedarme embargado, pegado a los cristales empañados por las lágrimas. Empeñándome en no buscarte pues mi único miedo es complicarse.
Pero ¡JODER! sólo quiero estar contigo un momento y arriesgarme a darme cuenta de que mi cama y yo hemos pasado mucho frío en vano, de que no quiero que te vayas de mi lado. Me da igual invierno o verano mientas cuelgue el pasado como tus ojos me colgaron. Eres la peor droga y me siento otra vez intoxicado sin siquiera haberte probado.
Has acabado por darle cuerda a mi inspiración.
Has acabado por desechar mis horas y sumarme otra motivación.
vengo de un mundo rocoso de pequeñas esperanzas que se desprenden precipitándose entre grietas. Me gritas desde la cima allá en la lontananza y me da lo mismo, pues eres tan perfecta que no hay fronteras ni lugar desconocido en este abismo donde atisbo puertas que abrir y una historia que darle un sentido.
Has acabado de hacer tanto que yo comienzo a ser ese tonto tan distante como loco, tan poeta como absorto. No te cortes y bebe de esta copa que este borracho de amor te ofrece. Mírame y pide que lo haga, que te bese infinitas veces en infinitas sábanas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario