lunes, 20 de octubre de 2014
domingo, 19 de octubre de 2014
He querido creer pero sintiéndolo no lo hago. Ahora lo que creo, y por tanto quiero y haré, es dejar firma sobre el papel de mis mejores y últimas intenciones. Poco a poco irá a más o a menos, pero ya no llegará. Quizás un día lo consiga rozar pero sin dejar rastros en ese terreno, que recordaré olvidado, no olvidaré marchar
sábado, 11 de octubre de 2014
No lo llamaremos amor
Esos sentimientos paradójicos esclarecen a la par que confunden.
Ya quedaron allí, no tengas miedo
no te amo ni si quiera siento que te quiero,
quisiera sólo un momento para los dos
y hacer algo, que siéndolo, no lo llamaremos amor
Salí de tu puerta y vacilé justo un segundo antes de enmarcar cada centímetro de tu piel
para no hacer más caso, para intentar hacerlo bien.
Pero he aquí lo paradójico. Después de tanta cantidad de pólvora desechada en la tierra no distingo con claridad entre paz y guerra.
Pues tus ojos esquivan los míos buscando un lugar seguro y tu sonrisa kamikaze aboga por desmembrar este muro
indeseado ahora como anhelado antes,
implora entonces antes de que me canse
y descanse con los ojos como platos haciendo fuego en la duda
de si te irás o te has ido, o si volverás a este lugar para no estar conmigo.
Arráncame esta sed como hacías con mi ropa
vertiendo nuestros cuerpos en una sola copa
y beber sin preguntarse que habrá después
pues es ahora el momento en el que no somos tres,
el instante preciso para saciar saciándote
sin tener que estar compartiéndote
pues si no eres mía no eres de nadie,
alguien se lo dijo al viento y lo he recibido tarde
pero más vale así que nunca,
sin versos tras tocarte
pues ya no te gusta porque dices que te asusta.
Puedo hacer una excepción con esta luna,
puedo besarte en lugar de versarte como si fueras cualquiera de esas... como si fueras alguna.
Estando segura de lo que sabes
dices que nunca amarás como antes,
estando sin conocer lo que sé
digo saber que soy tu mejor amante
andante por miles de historias trágicas con una misma espada
cantando como cometido inocentes baladas.
Culpable soy de abandonarlas con cierta tristeza
dejándolas olvidadas posiblemente bajo tus sábanas.
Ya quedaron allí, no tengas miedo
no te amo ni si quiera siento que te quiero,
quisiera sólo un momento para los dos
y hacer algo, que siéndolo, no lo llamaremos amor
miércoles, 1 de octubre de 2014
Y esto lo escribí yo con 17 años. Al final me he sentado como todo el mundo, de momento.
Me duelen muchas cosas.
Me duele darme cuenta de que el hombre con el paso de los años no ha encontrado una definición exacta de "libertad", se habla más del color de una bandera, de las delimitaciones de una región. ¿Quién dijo que para que existiera un primer mundo, tendría que formarse un tercero?, es lo de siempre. Cuando no hay humildad las personas se degradan. Como dijo Albert Einstein, "el mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permitimos la maldad".
Si queremos conseguir cosas diferentes, ¿Por qué hacemos siempre lo mismo? así no se consigue, y lo sabemos.
Lo más incomprensible de este mundo es que sea comprensible, quizás sea el único incomprendido o esta mañana me haya despertado con ganas de cambiarlo todo.
Toda situación requiere valentía. Sabemos que la vida es muy peligrosa, pero no por aquellos que hacen el mal, sino por los que se quedan sentados a observar lo que ocurre.
Somos como peces, ¿Qué saben ellos del mar por donde nadan?, cada día que aprendemos algo surgen nuevas dudas.
Sigo diciendo que no puedo saber que es lo más importante para mi en la vida, pero yo creo que la imaginación, valentía, humildad, lucha por lo que deseas y con ello el amor propio. Son términos que deberíamos ejercer todos. La vida sería mejor.
Me duele darme cuenta de que el hombre con el paso de los años no ha encontrado una definición exacta de "libertad", se habla más del color de una bandera, de las delimitaciones de una región. ¿Quién dijo que para que existiera un primer mundo, tendría que formarse un tercero?, es lo de siempre. Cuando no hay humildad las personas se degradan. Como dijo Albert Einstein, "el mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permitimos la maldad".
Si queremos conseguir cosas diferentes, ¿Por qué hacemos siempre lo mismo? así no se consigue, y lo sabemos.
Lo más incomprensible de este mundo es que sea comprensible, quizás sea el único incomprendido o esta mañana me haya despertado con ganas de cambiarlo todo.
Toda situación requiere valentía. Sabemos que la vida es muy peligrosa, pero no por aquellos que hacen el mal, sino por los que se quedan sentados a observar lo que ocurre.
Somos como peces, ¿Qué saben ellos del mar por donde nadan?, cada día que aprendemos algo surgen nuevas dudas.
Sigo diciendo que no puedo saber que es lo más importante para mi en la vida, pero yo creo que la imaginación, valentía, humildad, lucha por lo que deseas y con ello el amor propio. Son términos que deberíamos ejercer todos. La vida sería mejor.
martes, 30 de septiembre de 2014
Dentro de la indecisión está mi verdadero yo.
Ya no le sonrío a la lluvia. No quiero notar como las falsas gotas me purifican bajo este paraguas de papel. Es todo mentira, igual que esos besos que daré, parecidos a los de ayer.
Mi pecho está negro combustión, de todas tus promesas que explotaron mientras caían en un pozo derruido por esta resaca que el alcohol provocó, para empujar los recuerdos bajo el colchón, donde nuestros nombres quedaron grabados con gritos de pasión pero también de desesperación.
Ya no caben más lágrimas en este tramo de indecisa seducción convirtiendo la noche y el día en uno.
Ya no caben más lágrimas en este tramo de indecisa seducción convirtiendo la noche y el día en uno.
Ya no caben más páginas en este trama que ha pasado a ser verso dejando de ser drama.
No sé si te aclaman, ni si quiera si te acuerdas de mi cuando duermes en nuestra cama.
No quiero saber nada, sólo quiero quemar todos los restos de este "cuento de hadas" que dijimos fuese eterno y así lo cumplimos quedando en nuestro cuerpo la firma del lamento, por lo que a mi me respecta, una pérdida de tiempo latente bajo mil llamas, ascendente hasta ahogar el deseo y extinguirlo en esas batallas.
No sé si eso es lo que quiero decir o lo que quiero que oigas, pero no tiene relevancia. Lo que es de verdad de importancia, es saber que esta noche encuentro la utopía en un lugar diferente de tu pecho. Desde aquí y allí noto como ha fallecido el arte de conseguir helarte en cualquier infierno de cualquier parte y ya no me preocupa porque he conseguido disfrutar solo de estas noches, olvidando lo feliz que era por las mañanas. No fue cuando yo quise. No te elegí cuando me dio la gana, perdí la confianza cuando tu tóxico corazón se abrigó en verano de lana. Y como te he dicho no hay sitio de tu amor artificial en mi ventana. Y si lo hubiese ahora busco otras cosas, pensándolo bien no busco nada, sólo quiero no querer más, mas si probar lo que en un pasado consideraba errar. O yo que sé, que más da, seguro que a veces apostaré al par.
Creo que es momento de calmar el eco de esa habitación. Creo que es el instante preciso de dejar que el sonido fluya por la casa para hacer música. Creo pero nunca sé y siento que ya no aprovecho oportunidades pues no las reconozco como tales. Creo pero nunca sé... pero sé que estoy aquí por creer que podía hacer formas en el cielo junto a ti y ahora me doy cuenta de que no era necesario la compañía pero si era necesario creer en mi.
Y ahora que he aprendido a componer lejos de tus labios puedo planear un nuevo itinerario.
Soy egregio en navegar por las tempestades para no caer. Soy pero sin saber a donde voy y sin interesarme que hay después.
Quiero empezar a interesarme, quiero que me intereséis pues si así pasa, yo os interesaré.
Quiero naves, nubes, notar como la temperatura nos sube estando a años luz de lo que tuve.
Quiero usar la misma pluma sin desatar en corazones pasados esa locura. La misma que desató mi cordura para encadenarme al recuerdo y su tortura.
Ya no me hacen daño estos grilletes pues he aceptado que el reloj tiene su parecer del tiempo, diferente al que tengo yo y aprendí del viento.
Trasiego eterno para un corazón sin remordimientos pero lleno de palabras caducadas como los cuentos y sus falsos maestros.
Me sabe mal el vino a estas alturas, quizás necesite bajar y tratar a otros ojos con la misma soltura. Y tragar otra bocanada para compartirla con ella, que no eres tú. Pero es tan bella que no es necesario la amarga nostalgia como la del vermú. Tomaré uno más y te dedicaré el brindis y ese típico e insípido "salud".
Creo que es momento de calmar el eco de esa habitación. Creo que es el instante preciso de dejar que el sonido fluya por la casa para hacer música. Creo pero nunca sé y siento que ya no aprovecho oportunidades pues no las reconozco como tales. Creo pero nunca sé... pero sé que estoy aquí por creer que podía hacer formas en el cielo junto a ti y ahora me doy cuenta de que no era necesario la compañía pero si era necesario creer en mi.
Y ahora que he aprendido a componer lejos de tus labios puedo planear un nuevo itinerario.
Soy egregio en navegar por las tempestades para no caer. Soy pero sin saber a donde voy y sin interesarme que hay después.
Quiero empezar a interesarme, quiero que me intereséis pues si así pasa, yo os interesaré.
Quiero naves, nubes, notar como la temperatura nos sube estando a años luz de lo que tuve.
Quiero usar la misma pluma sin desatar en corazones pasados esa locura. La misma que desató mi cordura para encadenarme al recuerdo y su tortura.
Ya no me hacen daño estos grilletes pues he aceptado que el reloj tiene su parecer del tiempo, diferente al que tengo yo y aprendí del viento.
Trasiego eterno para un corazón sin remordimientos pero lleno de palabras caducadas como los cuentos y sus falsos maestros.
Me sabe mal el vino a estas alturas, quizás necesite bajar y tratar a otros ojos con la misma soltura. Y tragar otra bocanada para compartirla con ella, que no eres tú. Pero es tan bella que no es necesario la amarga nostalgia como la del vermú. Tomaré uno más y te dedicaré el brindis y ese típico e insípido "salud".
jueves, 12 de junio de 2014
Recuerda quien soy.
Pierdes la inteligencia junto a la razón cuando buscas cualquier momento que pueda exaltar tu ego intentando dañar el mío, por pequeño que sea, de hecho cuánto más pequeño mejor. De esa forma tendrás la fácil justificación de caracterizarme de frívolo siéndolo tú mientras tanto.
Al fin y al cabo tenemos ese algo parecido que nos hace chocar tanto.
Intentarás darle la vuelta a una tortilla sin los huevos necesarios.
Quítate del medio que voy pisando fuerte y una tortilla no, pero huevos revueltos si que apetece.
O te unes o te separo.
Al fin y al cabo tenemos ese algo parecido que nos hace chocar tanto.
Intentarás darle la vuelta a una tortilla sin los huevos necesarios.
Quítate del medio que voy pisando fuerte y una tortilla no, pero huevos revueltos si que apetece.
O te unes o te separo.
Por dedicarles alguna vez algo de tiempo.
Cómo les jode eh!, cómo les jode que haya
aprendido a bailar sobre el suelo más sucio de la vida hace ya tanto tiempo,
marcando unos pasos aparentemente azarosos, determinados por el criterio del
momento. Se duelen. Hostigados por palabras que no quieren escuchar, como
caballos reaccionando exasperados cuando son golpeados, quedando desorientados
equilibrándose en hilos de rabia y concursando palabras dejando todo el sentido
de éstas suprimido.
Sucediendo todo esto sin siquiera buscar erizar sus vellos y mucho menos apoyar el cañón en sus sienes de esta característica dicción de una manera de vivir, expresada en una forma de escribir.
Avistamos los mismos paisajes pero observamos cosas diferentes. Dialogamos sobre un mismo tema pero manejamos argumentos dispares.
Si no me desespero yo por la elección de sus itinerarios, ya que conozco otros métodos desemejantes, no entiendo ni voy a malgastar un instante en escuchar sus quejas sobre mis pasos simplemente por no ser de su agrado, pues sólo escucharía llanto despertando una mueca interna propiciada por un mayúsculo desinterés que no merezco demostrar por mi apatía hacia esa personalidad irascible como método de autodefensa.
Después de todo peores son aquellos que piensan como yo y callan volteando la mirada, pues aclaran mi pronto dubitativo siendo uno de mis errores.
Y yo que sé ...
miércoles, 11 de junio de 2014
Recuerdos que sólo pude ver en mi mente.
Tranquilo, es más, no le dediques ni un segundo a esas mentes tóxicas culpables de su oscurantismo propio de épocas antiguas por no haber querido ser aireada en algunos lustros.
Sonríe. Mira, tú y yo hemos visto árboles expandirse hasta ser uno junto a las nubes. Hemos sentido como montañas se acercaban peligrosamente sin mover una mota de polvo y como la lluvia nos caía encima sin haber espacio para una gota de odio... entre tanto embriagado amor.
No hemos visto nada, en realidad. Y sin ver, hemos sentido más que nunca.
Sonríe. Mira, tú y yo hemos visto árboles expandirse hasta ser uno junto a las nubes. Hemos sentido como montañas se acercaban peligrosamente sin mover una mota de polvo y como la lluvia nos caía encima sin haber espacio para una gota de odio... entre tanto embriagado amor.
No hemos visto nada, en realidad. Y sin ver, hemos sentido más que nunca.
martes, 10 de junio de 2014
Sujeta el pelo pero... no sé
Escalando por cada calada exhalada de tus labios infinitos, pensando que antes te odiaba y hoy te estimo, lo admito. Pero a veces pasa y cuando pasa por educación me han enseñado a saludar.
Un mismo material pero diferente por unos distintos ambientes.
Vengo del infierno más ardiente y sin embargo lo encontraba más bien cálido. Calando males a la fuerza por mis poros, purgando cualquier atisbo al mirar tu rostro pálido.
Preferí aprender desde abajo sabiendo que mi lugar no estaba allí, pero necesitaba demostrármelo a mi mismo y comencé a establecer el orden entre aquellas rocas caóticas.
¿Vas a hablarme tú sobre esto?. Te recuerdo que no te quedaste a la espera, mirando mientras yo resucitaba dejando atrás vuestras almas en pena, cavando hacia arriba esperando llegar fuera.
Soy detallista y he arrastrado piedras preciosas... de esas, de las mismas que pulimos juntos para hacerles saber que pudimos antes de pudrirnos, yo por darte importancia y tú por guarecerte bajo mi aislado silencio.
Pero no, pues ahora estoy hablando. Y mientras vas avanzando letra a letra, te vas helando, sintiendo como te divides sin encontrarle lazos a una cordura de plástico que ha finalizado por incendiarse al rozar mi piel.
Preferí aprender desde abajo sabiendo que mi lugar no estaba allí, pero necesitaba demostrármelo a mi mismo y comencé a establecer el orden entre aquellas rocas caóticas.
¿Vas a hablarme tú sobre esto?. Te recuerdo que no te quedaste a la espera, mirando mientras yo resucitaba dejando atrás vuestras almas en pena, cavando hacia arriba esperando llegar fuera.
Soy detallista y he arrastrado piedras preciosas... de esas, de las mismas que pulimos juntos para hacerles saber que pudimos antes de pudrirnos, yo por darte importancia y tú por guarecerte bajo mi aislado silencio.
Pero no, pues ahora estoy hablando. Y mientras vas avanzando letra a letra, te vas helando, sintiendo como te divides sin encontrarle lazos a una cordura de plástico que ha finalizado por incendiarse al rozar mi piel.
Queda disfrutar si suavizamos el ambiente. Pero para eso tienes que creerme y hacerte creer.
Habrás probado el hielo y derretir éste, era menester.
sábado, 7 de junio de 2014
Cuando no estoy
Algunos sólo viven esperando que otros den un paso más para poder darle su sentido a algo que no es suyo convirtiendo envidia en oxígeno. Siento una gran aflicción cuando les miro... y con sus gestos intentan hacerme creer que todo va bien y que las palabras que escriben en textos, parecidos a este, son realidad.
Pero al fin te acabas dando cuenta de que no fuiste tú el que provocó esta hecatombe, sino que ellos te lo hicieron creer por momentos manteniéndose escondidos cuando lanzan sus estropeados juguetes a un desván cuya existencia desconocía.
Un buen lector debe leer entre líneas sin siquiera darse cuenta. Hacer desaparecer los decoros en páginas blancas y conocer la pragmática de lo que el escritor quiere decir a pesar de que el corazón no juegue un papel protagonista en la historia. Se puede.
Así que, como consejo general, no sonriáis luego a quien deseáis enterrar bajo unas palabras rebuscadas. Porque a veces a quien queréis enterrar, entiende a la perfección qué es lo que de verdad hay bajo ese farde de falsa seguridad y algún día quedaréis desarmados y desnudos.
Os intentáis librar de vuestra mendacidad por las espaldas usando momentos del pasado que no tienen cabida en esta vida. Lo hacéis para dibujar sobre otros lo que realmente sois vosotros creyendo así que vuestra conciencia quedará a salvo si os reflejáis intoxicándolos con vuestro veneno propio.
Recuerda que cuando estás escribiendo casi todos se fijan en lo que plasmas, pero otros nos fijamos en lo que significas.
Pero al fin te acabas dando cuenta de que no fuiste tú el que provocó esta hecatombe, sino que ellos te lo hicieron creer por momentos manteniéndose escondidos cuando lanzan sus estropeados juguetes a un desván cuya existencia desconocía.
Un buen lector debe leer entre líneas sin siquiera darse cuenta. Hacer desaparecer los decoros en páginas blancas y conocer la pragmática de lo que el escritor quiere decir a pesar de que el corazón no juegue un papel protagonista en la historia. Se puede.
Así que, como consejo general, no sonriáis luego a quien deseáis enterrar bajo unas palabras rebuscadas. Porque a veces a quien queréis enterrar, entiende a la perfección qué es lo que de verdad hay bajo ese farde de falsa seguridad y algún día quedaréis desarmados y desnudos.
Os intentáis librar de vuestra mendacidad por las espaldas usando momentos del pasado que no tienen cabida en esta vida. Lo hacéis para dibujar sobre otros lo que realmente sois vosotros creyendo así que vuestra conciencia quedará a salvo si os reflejáis intoxicándolos con vuestro veneno propio.
Recuerda que cuando estás escribiendo casi todos se fijan en lo que plasmas, pero otros nos fijamos en lo que significas.
sábado, 10 de mayo de 2014
No me busquéis. Estoy en otro mundo que es mío.
No sabía como era hasta conocerme en el espacio eterno de un folio en blanco, donde poco a poco me voy encontrando, donde poco a poco me vas faltando y yo alegrando. Como me faltan muchos bolígrafos que matar, hojas que arrancar o pasiones que liberar errando un ratito más.
Os vais desmoronando al tiempo que mis ideas voy descapuchando, dando igual el ruido ahí fuera, enseñándome a mi mismo, con un BIC cualquiera, cansado de tantas excusas tan absurdas como embusteras.
Quizás se piensan que no me doy cuenta. Que cuando asiento siempre es cierto y que cuando me muerden asesto golpes a diestro y siniestro. Pero no, no te creas, mas si lo haces, daño no siento desde hace ya tantísimo tiempo... qué cosas.
Y puede no gustaros, pero estoy ya tan cansado de esas falaces busca falos, ¿qué pasa?, sólo hablo claro. Puede que me insulten descalificando mis letras calificándolas de alguna forma pues no es lo que busco.
Ensucié otros folios antaño de una mierda muy oscura, pero al fin y al cabo, todos nos acabamos cagando en el pasado. Yo no menos que tú y tú no menos que ellos. Yo abriendo los ojos y pariendo versos y tú por ahí buscándome un sustituto para el sexo.
Búscame por estas líneas que es lo único que tengo, siendo más que lo que puedes ser sintiéndome a tu lado en silencio.
Llegar no te vi, mas esta vez no te fuiste, esta vez te dejé ir.
miércoles, 7 de mayo de 2014
A veces voy tan rápido que ni me muevo.
Quería sólo expresarme, una vez más, y hacerme sentir de nuevo todo lo que experimento con el ambiente que me rodea y seguro os ha rodeado.
Y tintar estos textos en cualquier hoja y en cualquier lugar antes de que siga pasando el tiempo, y nos lleve a cada uno de nosotros a sentir el exhalo moribundo de cada minuto de nuestra vida. Todo esto me pasaría si viviese cada momento agobiado por una presión que creaste hace tiempo y aún ronda por la atmósfera de mis recuerdos, pero lo dudo, digamos que no es el asunto.
A lo largo de lo que creo que ha sido mi día, he sentido felicidad. Esa felicidad que sentimos cuando ganamos a algo, que por pequeña que sea, se sonríe. Ahora, al final del día lo veo como un recuerdo que quedará grabado en su lugar correspondiente durante un tiempo, que sin ser estimado, apostaría caracterizarlo de difuminada duración convirtiéndose en la brevedad en un halo más rezagado en el camino.
Pero al fin y al cabo confío en que esos destellos lejanos del pasado, que dejan una especie de aura distinguible entre los demás recuerdos, sean la muestra de que existió algo así, en algún momento. Y entonces vernos motivados y orgullosos de no haber estado ciego siempre.
Voy rápido, no es coña. A veces voy tan rápido que ni me muevo. En ocasiones cruzo tantas carreteras indefinidas veces que luego desaparezco. Antes, hace un escaso minuto, rondaba por la autopista creyendo ir en buena dirección, pero no era más que un azote de ignorancia provocando un vacío de sensatez por no decir cordura. Ahora me encuentro en un atasco empapado de lluvia, puedo palpar la humedad y sentirla en la punta de mi nariz. Puedo notar como el tiempo ha cambiado en los últimos días y todos siguen diciendo que hace sol sin ser capaces de observar la luna. Y es que todo lo fácil puede terminar complicándose, sin olvidar que todo lo difícil ya es complicado.
Con un poco de es lo que hay y otro igual de ya veremos que habrá.
Y tintar estos textos en cualquier hoja y en cualquier lugar antes de que siga pasando el tiempo, y nos lleve a cada uno de nosotros a sentir el exhalo moribundo de cada minuto de nuestra vida. Todo esto me pasaría si viviese cada momento agobiado por una presión que creaste hace tiempo y aún ronda por la atmósfera de mis recuerdos, pero lo dudo, digamos que no es el asunto.
A lo largo de lo que creo que ha sido mi día, he sentido felicidad. Esa felicidad que sentimos cuando ganamos a algo, que por pequeña que sea, se sonríe. Ahora, al final del día lo veo como un recuerdo que quedará grabado en su lugar correspondiente durante un tiempo, que sin ser estimado, apostaría caracterizarlo de difuminada duración convirtiéndose en la brevedad en un halo más rezagado en el camino.
Pero al fin y al cabo confío en que esos destellos lejanos del pasado, que dejan una especie de aura distinguible entre los demás recuerdos, sean la muestra de que existió algo así, en algún momento. Y entonces vernos motivados y orgullosos de no haber estado ciego siempre.
Voy rápido, no es coña. A veces voy tan rápido que ni me muevo. En ocasiones cruzo tantas carreteras indefinidas veces que luego desaparezco. Antes, hace un escaso minuto, rondaba por la autopista creyendo ir en buena dirección, pero no era más que un azote de ignorancia provocando un vacío de sensatez por no decir cordura. Ahora me encuentro en un atasco empapado de lluvia, puedo palpar la humedad y sentirla en la punta de mi nariz. Puedo notar como el tiempo ha cambiado en los últimos días y todos siguen diciendo que hace sol sin ser capaces de observar la luna. Y es que todo lo fácil puede terminar complicándose, sin olvidar que todo lo difícil ya es complicado.
Con un poco de es lo que hay y otro igual de ya veremos que habrá.
martes, 22 de abril de 2014
See you!
Imploro a las manecillas auxiliando mi último tiempo. Estando lento en el tempo marcados por falta de aliento. Velando por sus socorros al que estoy obligado a oír.
Sabes que es más que distancia, que el amor es para películas y poesía vana como esta. No importan esos besos que fueron robados que más que sobrar nos faltaron. Que hay siempre algo por encima y que no es lógico subir si no es para quemarse como hace años en algunas sábanas de por ahí.
Me confundí hace tiempo y la vida me consume a base de intereses de lo que ya me ha cobrado. Y aún espero, anestesiado, cruzando otro puente hacia algún mundo en el que seguro ya he estado.
Yo que me estaba encontrando perdiéndome, me perderé ahora por encontrarme contigo. O yo, que me embargo a la deriva revisando cada esquina buscando algún rastro de un pretérito motivado e ilusionado.
Sabes que es más que distancia, que el amor es para películas y poesía vana como esta. No importan esos besos que fueron robados que más que sobrar nos faltaron. Que hay siempre algo por encima y que no es lógico subir si no es para quemarse como hace años en algunas sábanas de por ahí.
Me confundí hace tiempo y la vida me consume a base de intereses de lo que ya me ha cobrado. Y aún espero, anestesiado, cruzando otro puente hacia algún mundo en el que seguro ya he estado.
Yo que me estaba encontrando perdiéndome, me perderé ahora por encontrarme contigo. O yo, que me embargo a la deriva revisando cada esquina buscando algún rastro de un pretérito motivado e ilusionado.
miércoles, 9 de abril de 2014
Igual no es involución si vuelvo a ser feliz.
Pudriendo envidias dotándolas de sentido, intentando vivir en este lugar no más lejos de mi mismo.
Recuerdo cuando yo era el bueno siendo malo. Cuando todos ellos aprendían, junto a mi, un juego en el que me sentía cómodo. No por ello era el juego correcto pero ¿y si en realidad lo fuera?. Ahora me señalan por asuntos infundamentados que disparan una sonrisa irónica bajo mis ojos, quedando revueltos durante un minuto en el pasado reviviendo entre los vicios alentadores en los que crecí. Sois tan tardíos que me agotáis y no necesito explicaros las intenciones pues no necesito perder tiempo. Hemos vivido lo mismo y en el mismo lugar, así que si tenéis alguna duda no me preguntéis a mi que soy vuestro objetivo por no haberos destrozado con verdades en su momento. Si no lo necesité cuando me rozabais, no lo necesitaré ahora.
Pero estoy cansado y también estoy cada vez más harto. Harto de sentir cerca la cima y nunca llegar a estar tan alto. Ya me dije hace tiempo que me emborracharía de calma pero sin perder la pausa y ahora me siento desilusionado porque para hallar la tranquilidad sólo hace falta un corazón frío, y por eso no me preocupo ya que lo que hace que mis labios sangren estas noches, ha sido haber comprendido que la motivación a veces tiene un precio y aún estoy pobre. Todo esto sólo lo saben mis páginas y estas paredes, las mismas que no comprenden a mi alma indómita. Pero acabarán haciéndolo como todos vosotros.
He tocado el timbre del cielo esta tarde, como muchas, pero es raro que por más que insista, hoy, aún nadie ha contestado. Y parece que esta noche la pasaré aquí, entre muchos de vosotros inconscientes y escrupulosos. Estoy acostumbrado, no os preocupéis.
No quiero ser la sombra de un pretérito, ni quiero sentirme así creyéndolo. Y es que mi cabeza da más vuelcos ahora que mi corazón está inerte, como si tuviese que completar un ciclo y así tirar de mi frío pecho hacia delante sin pensar que mi cordura, o lo que quedó de ella, no está en su mejor momento.
Pero dejadme, quizás sólo esté así hoy porque nadie me ha abierto esa puerta enorme y me estoy perdiendo entre las nubes estando sobrio, anhelando una línea recta y cansado de vomitar mis esperanzas entre tantas curvas que antes no estaban por estos lares.
Hoy me han recordado una anécdota en la que estuve allá arriba, pero no puedo volver a ser el mismo que fui... ¿o sí?
No es involución cuando vuelvo a ser lo que fui en el caso de que el desarrollo haya sido lo incorrecto.
Seré malicioso pero no os enteraréis. Es lo que hay, todos hemos sido malos y si no es así no hemos sido nada.
Después de todo, todos tenemos un punto de vista diferente sobre qué es lo correcto.
Recuerdo cuando yo era el bueno siendo malo. Cuando todos ellos aprendían, junto a mi, un juego en el que me sentía cómodo. No por ello era el juego correcto pero ¿y si en realidad lo fuera?. Ahora me señalan por asuntos infundamentados que disparan una sonrisa irónica bajo mis ojos, quedando revueltos durante un minuto en el pasado reviviendo entre los vicios alentadores en los que crecí. Sois tan tardíos que me agotáis y no necesito explicaros las intenciones pues no necesito perder tiempo. Hemos vivido lo mismo y en el mismo lugar, así que si tenéis alguna duda no me preguntéis a mi que soy vuestro objetivo por no haberos destrozado con verdades en su momento. Si no lo necesité cuando me rozabais, no lo necesitaré ahora.
Pero estoy cansado y también estoy cada vez más harto. Harto de sentir cerca la cima y nunca llegar a estar tan alto. Ya me dije hace tiempo que me emborracharía de calma pero sin perder la pausa y ahora me siento desilusionado porque para hallar la tranquilidad sólo hace falta un corazón frío, y por eso no me preocupo ya que lo que hace que mis labios sangren estas noches, ha sido haber comprendido que la motivación a veces tiene un precio y aún estoy pobre. Todo esto sólo lo saben mis páginas y estas paredes, las mismas que no comprenden a mi alma indómita. Pero acabarán haciéndolo como todos vosotros.
He tocado el timbre del cielo esta tarde, como muchas, pero es raro que por más que insista, hoy, aún nadie ha contestado. Y parece que esta noche la pasaré aquí, entre muchos de vosotros inconscientes y escrupulosos. Estoy acostumbrado, no os preocupéis.
No quiero ser la sombra de un pretérito, ni quiero sentirme así creyéndolo. Y es que mi cabeza da más vuelcos ahora que mi corazón está inerte, como si tuviese que completar un ciclo y así tirar de mi frío pecho hacia delante sin pensar que mi cordura, o lo que quedó de ella, no está en su mejor momento.
Pero dejadme, quizás sólo esté así hoy porque nadie me ha abierto esa puerta enorme y me estoy perdiendo entre las nubes estando sobrio, anhelando una línea recta y cansado de vomitar mis esperanzas entre tantas curvas que antes no estaban por estos lares.
Hoy me han recordado una anécdota en la que estuve allá arriba, pero no puedo volver a ser el mismo que fui... ¿o sí?
No es involución cuando vuelvo a ser lo que fui en el caso de que el desarrollo haya sido lo incorrecto.
Seré malicioso pero no os enteraréis. Es lo que hay, todos hemos sido malos y si no es así no hemos sido nada.
Después de todo, todos tenemos un punto de vista diferente sobre qué es lo correcto.
martes, 18 de marzo de 2014
Cuando desapriete la coraza y toda la creatividad me pinte mi camino.
He hallado como se desdibujaba el reflejo de aquel charco siendo capaz de no levantar mirada y sentir algo que alguna vez en el pasado sentí. Algo parecido a la difuminada ilusión en tiempos vividos, como si se estrellara un aire fresco a fuerte presión por todos mis poros haciéndome sentir creativo a la par de débil.
Y la creatividad deja de plasmarse en un texto para liberarse hasta quedar en los cuerpos de esas constelaciones de tan lejos, como se escucha por todos los que están allá abajo. De esa forma las palabras, que palabras dejan de ser, contagian un cielo infinito hasta el punto de desaparecer en estrellas ya extinguidas, extinguiendo los textos que pude escribir hace algún tiempo cuando conocía la inspiración.
No hablen de lo que hablo sólo para sentirse hipócritamente igual, pues no es necesario ni me falta, mas si me sobra. Lo único que intento es probar si puedo encontrar el nexo que debe existir entre todas estas palabras, ya que alguna vez antepasadas suyas me dieron un itinerario a seguir. Pero no confío. El camino está muy diferente pues años de guerra interna han pasado por esos lares dejando mil grietas en mi pecho e incendios en silencio por mi piel.
Y la creatividad deja de plasmarse en un texto para liberarse hasta quedar en los cuerpos de esas constelaciones de tan lejos, como se escucha por todos los que están allá abajo. De esa forma las palabras, que palabras dejan de ser, contagian un cielo infinito hasta el punto de desaparecer en estrellas ya extinguidas, extinguiendo los textos que pude escribir hace algún tiempo cuando conocía la inspiración.
No hablen de lo que hablo sólo para sentirse hipócritamente igual, pues no es necesario ni me falta, mas si me sobra. Lo único que intento es probar si puedo encontrar el nexo que debe existir entre todas estas palabras, ya que alguna vez antepasadas suyas me dieron un itinerario a seguir. Pero no confío. El camino está muy diferente pues años de guerra interna han pasado por esos lares dejando mil grietas en mi pecho e incendios en silencio por mi piel.
domingo, 9 de marzo de 2014
En un mundo justo ella estaría en un museo o en la cárcel.
No existe pena para su sonrisa por tantos delitos acaecidos.
Siempre fui un nómada hasta conocer tu piel donde tenía todo lo que quería en cada lunar de tu espalda.
Siempre fui un nómada hasta conocer tu piel donde tenía todo lo que quería en cada lunar de tu espalda.
"Mi ritmo de vida es lento, casi cero"
Como alguien dijo...
¿No crees que cuando no nos sale bien algo dejamos de buscarnos entre toda esta gente y que mirando al suelo no vamos a encontrarnos?
Cavila rondando sobre estas ideas que desde el corazón tienen más peso, con la fuerza que te agarré y nos hicimos presos. Ya sean de unos ojos o del ardiente asfalto. De verdades como que me falto.
No cuidé mi brújula y la he perdido perdiéndome a mi.
Pero si algo tengo son estas palabras esperando a mi señal para desnudar la luna haciendo más bella la noche.
Me hice daño otra vez hoy hartándome un poco más de que todo suene a despedida y nadie se termine de ir. Este es mi sitio y no quiero que nadie se encuentre en la entrada amagando salir.
No sé si se ha girado ya muchas veces o sólo una lentamente, pero me doy cuenta de que la música no escenifica un final definitivo siendo este necesario.
No sé si se ha girado ya muchas veces o sólo una lentamente, pero me doy cuenta de que la música no escenifica un final definitivo siendo este necesario.
Siempre respondo: "espero", pero no a más preguntas pues no sé a qué exactamente.
"Yo también te necesito, aún cuando no te necesito".
Hermaino... no falla.
miércoles, 26 de febrero de 2014
Pegaso.
Quedaréis impregnados como "Eco" en las paredes de esta cueva si intentáis inducir a este narcisista defendido con rechazo y desaprobación.
Proclamáis locura allá donde los locos, locos están al sentir la sangre arder sobre la piel de su confianza por vuestra propia culpa, pues ya no se creen honrados a sus sapiencias y sentires cuando se miran, mas si no por ello cesan, si descansan.
Los intentos fluyen hasta perecer por el vertedor mezclándose el presente oscuro con un futuro incierto y sólo dejan en este bosque de frustración algo eterno. Una muestra del pasado que quedará vivo allá arriba en forma de constelación para hacerse recordar día a día que en esta carrera lo importante es que llegue donde llegue, tenga marcas que le definan. Razones para no arrepentirse de sus aciertos y sus errores.
No me voy a quejar yo que puedo ver mi Pegaso todas las noches estrellado allá arriba entre tantos "quizases" y sueños, que aún siendo incompletos son sueños vividos que llegaron a lo más alto catando así la imposibilidad con su perfecta y escocedura imperfección.
¿Cómo no va a estar loco un soñador que no cae en los brazos de Morfeo? ¿cómo no va a fantasear el creativo?. Explícale a sus labios la razón por la que quedas sostenido sobre nubes al descubrir que la esencia de tu propia vida, al menos por sólo un instante, fue la brisa que os aisló de la guerra que en realidad os rodeaba.
Pídele a ese dibujo del aire que se retire a otros cielos donde pueda contemplarse esperanza. Pues te has acercado tanto a tus ardientes sueños que tus alas se han derretido, precipitándote a un mar de dudas donde tú, sin fuerzas ni fe en la suerte, te arriesgas escogiendo un nuevo camino que nunca será el certero ya consumido. Es momento para descansar y sin embargo tienes que nadar si quieres que el pasado deje de ser algunas noches tu presente.
Sí, duele más la primera bala. Las demás son sólo réplicas.
No es el momento... lento y eficaz.
No te precipites aunque ellos te digan que debes demostrar algo. Acaba lo que tengas que acabar cuando creas que tienes que acabarlo. Acábalo bien.
Proclamáis locura allá donde los locos, locos están al sentir la sangre arder sobre la piel de su confianza por vuestra propia culpa, pues ya no se creen honrados a sus sapiencias y sentires cuando se miran, mas si no por ello cesan, si descansan.
Los intentos fluyen hasta perecer por el vertedor mezclándose el presente oscuro con un futuro incierto y sólo dejan en este bosque de frustración algo eterno. Una muestra del pasado que quedará vivo allá arriba en forma de constelación para hacerse recordar día a día que en esta carrera lo importante es que llegue donde llegue, tenga marcas que le definan. Razones para no arrepentirse de sus aciertos y sus errores.
No me voy a quejar yo que puedo ver mi Pegaso todas las noches estrellado allá arriba entre tantos "quizases" y sueños, que aún siendo incompletos son sueños vividos que llegaron a lo más alto catando así la imposibilidad con su perfecta y escocedura imperfección.
¿Cómo no va a estar loco un soñador que no cae en los brazos de Morfeo? ¿cómo no va a fantasear el creativo?. Explícale a sus labios la razón por la que quedas sostenido sobre nubes al descubrir que la esencia de tu propia vida, al menos por sólo un instante, fue la brisa que os aisló de la guerra que en realidad os rodeaba.
Pídele a ese dibujo del aire que se retire a otros cielos donde pueda contemplarse esperanza. Pues te has acercado tanto a tus ardientes sueños que tus alas se han derretido, precipitándote a un mar de dudas donde tú, sin fuerzas ni fe en la suerte, te arriesgas escogiendo un nuevo camino que nunca será el certero ya consumido. Es momento para descansar y sin embargo tienes que nadar si quieres que el pasado deje de ser algunas noches tu presente.
Sí, duele más la primera bala. Las demás son sólo réplicas.
No es el momento... lento y eficaz.
No te precipites aunque ellos te digan que debes demostrar algo. Acaba lo que tengas que acabar cuando creas que tienes que acabarlo. Acábalo bien.
lunes, 17 de febrero de 2014
Carta a un fascista.
Incomprensible fascista. Escribo esto partiendo de las noticias de estos días sobre el "asalto" a la valla de Melilla y Ceuta de millares de inmigrantes.
Sinceramente mi mente no puede alcanzar un nivel tan arcaico e inhumano. ¿Cómo alguien "joven" puede increpar contra otras vidas humanas que cada día sufren por mantenerse vivo entre toda esta injusticia?
¿Sabéis de verdad a qué están sometidos esos "negros de mierda" como los llamáis?
Ninguno de vosotros, cómodos sobre vuestros colchones de calidad, tenéis la menor idea de lo que estas personas sufren para pasar a nuestro país, del que incomprensiblemente vosotros seguís denotando orgullo y condescendencia, la cual me avergüenza. Es más ni yo mismo soy plenamente consciente del sufrimiento que portan en sus pieles estas personas que sólo quieren vivir.Y con los medios corruptos y manipulados que poseemos seguramente nunca lo sea.
Pero claro estos negros de mierda que te roban, ¿cómo van a merecer cualquier trato de nuestro fantástico país?
Esos humanos roban por puta necesidad. El asunto está, fascista ignorante, en que no puedes llegar a concebir la idea de que ellos están sujetos a mafias durante toda su vida, sólo para poder disfrutar de un Derecho "universal" que como a ti y a mi nos corresponde. No puedes llegar a entender que ellos, personas esclavizadas de nacimiento, tienen que buscarse la vida con métodos mucho más complejos y duros que tú en la vida vas a tener que probar.
Se tiran toda su vida ganando dinero con sucios trabajos, en contacto diario con mafias para poder salvar sus vidas y las de su familia o morir en el intento, como sucede en nuestra ideal valla.
Pero claro nosotros pagamos impuestos y ellos no. Me parece tan cómico este argumento que utilizan algunos cobardes. El típico de "pues acógelos tú en tu casa" o "tengo miedo de que me saquen una navaja en MI PAÍS". No entendéis que nuestro país no defiende ni a fascistas que sólo condescienden huyendo de la realidad ya que no necesitan prestar atención a las injusticias de este mundo, en concreto este país, puesto que ya tenéis sin merecerlo una vida estable.
Ellos no tienen miedo como tú porque alguien les saque una navaja por pura necesidad de hambre y pobreza. Ellos viven con el miedo permanente de sentir que si no mueren hoy morirán mañana. Sabiendo que hay suficientes medios y poder como para darle más que atención y suscitar más miedo. Lo que pasa es que hay gente como tú que aún tienes tiempo en el día para llorar por un amor no correspondido, o porque tu madre no te ha preparado tu plato preferido de comida o quizás porque te hayan castigado y no podrás comprarte un "vestidito" con el que poder salir de fiesta con tus amigos y divertirte.
Ellos sólo tienen tiempo de intoxicarse con toda esta inhumanidad de la que a mi personalmente me enferma cada día más.
EH.. pero que VIVA ESPAÑA (con sus escasos valores) VIVA EL REY ( con su salario ofensivo) y VIVA LA IGNORANCIA, siendo vuestra más pura esencia, fascis.
Espero que algún día seáis capaces de cuando veáis una noticia del estilo en la televisión, en lugar de insultar a esas personas de las que se vulneran todo tipo de derechos, estéis agradecidos por vuestra inmerecida pero perfecta vida o que como yo os preocupéis por comprender como puede haber tanta injusticia en un mundo tan rico.
Sinceramente mi mente no puede alcanzar un nivel tan arcaico e inhumano. ¿Cómo alguien "joven" puede increpar contra otras vidas humanas que cada día sufren por mantenerse vivo entre toda esta injusticia?
¿Sabéis de verdad a qué están sometidos esos "negros de mierda" como los llamáis?
Ninguno de vosotros, cómodos sobre vuestros colchones de calidad, tenéis la menor idea de lo que estas personas sufren para pasar a nuestro país, del que incomprensiblemente vosotros seguís denotando orgullo y condescendencia, la cual me avergüenza. Es más ni yo mismo soy plenamente consciente del sufrimiento que portan en sus pieles estas personas que sólo quieren vivir.Y con los medios corruptos y manipulados que poseemos seguramente nunca lo sea.
Pero claro estos negros de mierda que te roban, ¿cómo van a merecer cualquier trato de nuestro fantástico país?
Esos humanos roban por puta necesidad. El asunto está, fascista ignorante, en que no puedes llegar a concebir la idea de que ellos están sujetos a mafias durante toda su vida, sólo para poder disfrutar de un Derecho "universal" que como a ti y a mi nos corresponde. No puedes llegar a entender que ellos, personas esclavizadas de nacimiento, tienen que buscarse la vida con métodos mucho más complejos y duros que tú en la vida vas a tener que probar.
Se tiran toda su vida ganando dinero con sucios trabajos, en contacto diario con mafias para poder salvar sus vidas y las de su familia o morir en el intento, como sucede en nuestra ideal valla.
Pero claro nosotros pagamos impuestos y ellos no. Me parece tan cómico este argumento que utilizan algunos cobardes. El típico de "pues acógelos tú en tu casa" o "tengo miedo de que me saquen una navaja en MI PAÍS". No entendéis que nuestro país no defiende ni a fascistas que sólo condescienden huyendo de la realidad ya que no necesitan prestar atención a las injusticias de este mundo, en concreto este país, puesto que ya tenéis sin merecerlo una vida estable.
Ellos no tienen miedo como tú porque alguien les saque una navaja por pura necesidad de hambre y pobreza. Ellos viven con el miedo permanente de sentir que si no mueren hoy morirán mañana. Sabiendo que hay suficientes medios y poder como para darle más que atención y suscitar más miedo. Lo que pasa es que hay gente como tú que aún tienes tiempo en el día para llorar por un amor no correspondido, o porque tu madre no te ha preparado tu plato preferido de comida o quizás porque te hayan castigado y no podrás comprarte un "vestidito" con el que poder salir de fiesta con tus amigos y divertirte.
Ellos sólo tienen tiempo de intoxicarse con toda esta inhumanidad de la que a mi personalmente me enferma cada día más.
EH.. pero que VIVA ESPAÑA (con sus escasos valores) VIVA EL REY ( con su salario ofensivo) y VIVA LA IGNORANCIA, siendo vuestra más pura esencia, fascis.
Espero que algún día seáis capaces de cuando veáis una noticia del estilo en la televisión, en lugar de insultar a esas personas de las que se vulneran todo tipo de derechos, estéis agradecidos por vuestra inmerecida pero perfecta vida o que como yo os preocupéis por comprender como puede haber tanta injusticia en un mundo tan rico.
lunes, 3 de febrero de 2014
No es momento.
Sonrío la mayoría del tiempo, es cierto. Pero quizás sea un espejismo al igual que esos besos falsos de anoche. Unos besos que no tenían validez ni sentido. Un corazón en alquiler.
Pinté todo mi colchón de gris únicamente por darle algo de color y esta mañana estaba otra vez la cama vacía. Como los vasos de todos esos bares de ayer. Como las letras musicales que parecía emitir el cielo ayer para impactarlas en un lugar donde el humo del ambiente no me permitía llegar.
Has venido en un mal momento o quizás haya sido yo quien no se fue a tiempo de lo que ya quedó atrás y por eso estamos así. No te deseo que sea yo quien te haga pensar por las mañanas. No quiero que al sentirte vacía y sola te acuerdes primero de mi. Porque debo decirte que yo, hoy por hoy, no soy estabilidad debido a que debo construir unos pilares que derribé hace tiempo, sólo para hacer sitio a uno más grande y más caro... salió caro.
No debes contar las horas que pasan sin que yo te recuerde, no lo hagas. Ahora mismo este príncipe azul que buscas ha sido desteñido por tiempo largo y tendido, diría que indefinido. Indefinido como mis pasiones que se vieron desvestidas con palabras de lo único estable que este loco aventurero haya podido querer. Pero gracias a esto ahora estoy más seguro de quien soy o quien era. Quien seré y quien se degenera.
Al menos puedes estar tranquila pues ya no le escribo a ella ni a nadie con las intenciones que te harían sentir el deploro de tus esperanzas vagas e infundamentadas. ¿Crees?, yo sé.
No insistas debido a que si lo haces voy a confundir tu cordura por el mero hecho de saciar mi locura mientras te miro a los ojos mirándole a ella.
Tengo destreza con las cartas, solo necesito una buena mano de suerte y algo de ganas. Como todos, ¿no?
Pinté todo mi colchón de gris únicamente por darle algo de color y esta mañana estaba otra vez la cama vacía. Como los vasos de todos esos bares de ayer. Como las letras musicales que parecía emitir el cielo ayer para impactarlas en un lugar donde el humo del ambiente no me permitía llegar.
Has venido en un mal momento o quizás haya sido yo quien no se fue a tiempo de lo que ya quedó atrás y por eso estamos así. No te deseo que sea yo quien te haga pensar por las mañanas. No quiero que al sentirte vacía y sola te acuerdes primero de mi. Porque debo decirte que yo, hoy por hoy, no soy estabilidad debido a que debo construir unos pilares que derribé hace tiempo, sólo para hacer sitio a uno más grande y más caro... salió caro.
No debes contar las horas que pasan sin que yo te recuerde, no lo hagas. Ahora mismo este príncipe azul que buscas ha sido desteñido por tiempo largo y tendido, diría que indefinido. Indefinido como mis pasiones que se vieron desvestidas con palabras de lo único estable que este loco aventurero haya podido querer. Pero gracias a esto ahora estoy más seguro de quien soy o quien era. Quien seré y quien se degenera.
Al menos puedes estar tranquila pues ya no le escribo a ella ni a nadie con las intenciones que te harían sentir el deploro de tus esperanzas vagas e infundamentadas. ¿Crees?, yo sé.
No insistas debido a que si lo haces voy a confundir tu cordura por el mero hecho de saciar mi locura mientras te miro a los ojos mirándole a ella.
Tengo destreza con las cartas, solo necesito una buena mano de suerte y algo de ganas. Como todos, ¿no?
miércoles, 22 de enero de 2014
Cambié noches de estrellas por paredes blancas.
Tengo que contarlo. Es necesario que quede plasmado de alguna forma lo que ha pasado por mi mente.
Solo quiero expresarme, colorear de sentimiento estas páginas como me hicieron notar, dentro de mi, esas nubes que acabaron por colisionar y crear polvo delante de unas montañas que estaban lejos pero que a veces estaban más cerca.
También noté, durante una comida, un silencio pacificador de tacto suave y calmado. Una humedad en mis labios que no ha durado tanto como para evitar petrificarlos y alguien en el espejo que a veces me calmaba y otras incitaba mi parte irascible hasta que lloviese entre estas paredes.
Un día, también, la comodidad me invitó a entrar y me sentó en su sofá. Después disfrutamos de un momento prohibido hasta que empequeñecimos de tamaño e importancia al oír legar los astros. Con todo ello forzamos un descenso de la temperatura hasta liberar mis anhelos y quedarme vacío, tan vacío que no estaba triste. Ciertamente tampoco estaba feliz pero esa escasez de sentimientos haría aflorar lo más profundo que alguna vez encontré en mi interior. Toda esa antítesis de sensaciones tendría un fin pero en ese instante de paz, no podía lamentar que esa amada brisa se fuera a escapar cuando me encerrara otra vez dejándome a larga distancia de mi mismo. Volvería a enfrentarme a un espejo que es mío pero no me pertenece, que me miro pero no me veo.
Otra noche me encontré una vez más al recuerdo. Estaba rebelde pero elegante, sano pero no sobrio y loco pero solo de amor. Entonces no entendí muy bien lo que me dijo pero me hizo pensar. Me dijo: "Párate frente al mismo espejo y piensa que una vez te costó enamorar sobre gotelé y esperar en el banquillo. Que hace tiempo tus nudillos se desgastaban todas las noches con el fin de hacer retrasar los hechos. Y ahora, después de todo el tiempo y todos los cielos negros de los que te has alimentado, no ha servido para nada. Solo para encontrarte contigo mismo, en un pasado, con la mente fría y el corazón anestesiado".
Desapareció. Pero dejó dentro de mi una idea. No sé cuántas veces habré pedido préstamos a la esperanza sin darle importancia a los intereses que casi acaban conmigo. De momento he visto bastante así que ya es hora de dejar pasar el aire puro y la luz y olvidarme de lo que pude ser para serlo.
Me he preguntado si te lo preguntabas pero tu ausencia acompañada del tiempo me han respondido.
Solo quiero expresarme, colorear de sentimiento estas páginas como me hicieron notar, dentro de mi, esas nubes que acabaron por colisionar y crear polvo delante de unas montañas que estaban lejos pero que a veces estaban más cerca.
También noté, durante una comida, un silencio pacificador de tacto suave y calmado. Una humedad en mis labios que no ha durado tanto como para evitar petrificarlos y alguien en el espejo que a veces me calmaba y otras incitaba mi parte irascible hasta que lloviese entre estas paredes.
Un día, también, la comodidad me invitó a entrar y me sentó en su sofá. Después disfrutamos de un momento prohibido hasta que empequeñecimos de tamaño e importancia al oír legar los astros. Con todo ello forzamos un descenso de la temperatura hasta liberar mis anhelos y quedarme vacío, tan vacío que no estaba triste. Ciertamente tampoco estaba feliz pero esa escasez de sentimientos haría aflorar lo más profundo que alguna vez encontré en mi interior. Toda esa antítesis de sensaciones tendría un fin pero en ese instante de paz, no podía lamentar que esa amada brisa se fuera a escapar cuando me encerrara otra vez dejándome a larga distancia de mi mismo. Volvería a enfrentarme a un espejo que es mío pero no me pertenece, que me miro pero no me veo.
Otra noche me encontré una vez más al recuerdo. Estaba rebelde pero elegante, sano pero no sobrio y loco pero solo de amor. Entonces no entendí muy bien lo que me dijo pero me hizo pensar. Me dijo: "Párate frente al mismo espejo y piensa que una vez te costó enamorar sobre gotelé y esperar en el banquillo. Que hace tiempo tus nudillos se desgastaban todas las noches con el fin de hacer retrasar los hechos. Y ahora, después de todo el tiempo y todos los cielos negros de los que te has alimentado, no ha servido para nada. Solo para encontrarte contigo mismo, en un pasado, con la mente fría y el corazón anestesiado".
Desapareció. Pero dejó dentro de mi una idea. No sé cuántas veces habré pedido préstamos a la esperanza sin darle importancia a los intereses que casi acaban conmigo. De momento he visto bastante así que ya es hora de dejar pasar el aire puro y la luz y olvidarme de lo que pude ser para serlo.
Me he preguntado si te lo preguntabas pero tu ausencia acompañada del tiempo me han respondido.
domingo, 19 de enero de 2014
No era una tarde normal.
Esa tarde parecía ser normal y sin embargo especial.
Esa tarde el timbre sonó como si se tratasen de grandes campanas dando lugar a un gran acontecimiento.
La carrera de la puerta hasta abrirse poco a poco mientras ella asomaba tímidamente la cabeza, chirrió comunicando a los dos un sentimiento de inestabilidad.
Él entró vacilando. Por su cabeza pasaban los pensamientos más positivos posibles que se estrellaban como intentos fallidos de entrar en lógica y sentirse como si esa tarde era normal, pero no lo era.
Ella empalideció hasta quedar más blanca de lo que ya era y notó que él, como siempre, se percató del hecho anormal de todo ese contexto.
No, no podía ser una tarde normal. Los dos sabían cual era la razón de tanta incomodidad. Los dos descubrieron el hedor frío y seco de la llegada destructora de la depresión y la tristeza.
Entonces él, con orgullo más vivo que alma, le miró a los arcos reconocibles e imperfectamente perfectos de sus armoniosos ojos y decidió poner fin a ese silencio sepulcral que les llevó al más desolado desierto. Se dispuso a hablar con tono triste y bajo pero seguro:
"...me voy a ir, no he venido para explicarte nada puesto que tú y yo sabemos lo que pasa en realidad. No tengo que explicarte que en esta cama te he besado hasta las sombras, no tengo que decirte que sé lo que sientes cuando pasas cerca de mi o cuando se rozan nuestras pieles, porque ya lo sabes. No tengo que hacerte saber que he aprendido y me doy cuenta de lo poco importante que puede llegar a ser lo que yo creía. Creía que iba a seguir sonriendo mientras duermes a mi lado y que no iba a tener que echar de menos tu risa, tus gestos... aún no sé por qué nos hicimos daño y no imagino una vida ahora mismo sin ti, pero eso lo pienso ahora y son solo eso, palabras, al parecer. Yo las valoraba, y te creí por encima de las posibilidades, pero no debí confiar tanto en las palabras, pues son solo eso. Haz como yo y camina, pero cuando notes impregnado en el viento mi aroma, no alces la mirada buscando instintivamente un recuerdo lejano e inalcanzable. No seas tan egoísta de cantar nuestras canciones por estas calles y hacerme caer en un mundo irreal perdiendo la noción del tiempo. Si te vas, que sea porque es lo que quieres. Si te vas, no vuelvas"
Sus palabras se fueron deteriorando a menudo que avanzaban trabadas por un río de lágrimas incontrolables. Ella quedó clavada mirándole fijamente mientras también lloraba.
Entonces, el silencio habló por si solo. Ella rompió con ese abismo y se lanzó a los brazos de él.
Él tras un segundo de duda, compartió su abrazo sabiendo que no se trataba de la anhelada reconstrucción de su amor, si no de la última vez que sentía su cuerpo pegado a él mientras se hallaba perdido entre el olor de su pelo que quedaba pegado a su cara.
Se despegaron. Se despegaron para siempre y él se fue sin respuesta alguna cerrando una puerta. Y desde el momento en que la cerró y bajó la escalera hasta salir de la casa de su único amor, pensó lo que acaba de terminar. Lo que él y ella acaban de sellar.
Cerró la puerta dejando tras ella mucho más que una chica. Dejó tras la puerta una historia, que como toda, tiene un final. Pero esta vez era diferente. Esa historia para él fue la típica que hace pensar, que te enseña, que te hace darte cuenta de como eres y como son en realidad. Él solo podía pensar, antes de dar el último paso y salir de esa hecatombe, que se iba a ahogar asesinado por su propia agonía y que estaba cada segundo más lejos de lo que él conocía como su única medicina.
Fue entonces cuando dio ese paso y salió a la calle. No era el típico día que acompañaba la tristeza del asunto. Es más hacía tiempo que el sol no dejaba verse tras las nubes. Él dejó secar sus mejillas aclimatando su corazón, y después de emanar el suspiro más profundo comenzó a andar sin distinguir el camino por donde se encontraba, pues había perdido la motivación y se mostraba dudoso de si aún había una uña de esperanza dentro de él.
Esa tarde no era normal. Pero lo podía haber sido.
Él pudo llegar y besarle como la besaba por las mañanas al despertarse o después de comer, echándose de menos cuando se separaban para hacer sus responsabilidades. Esa tarde, que no era normal, no se separaban para verse en horas.
Él pudo aguantar todo. Pero lo que no iba a aguantar era olvidar algo que ya quería antes de conocer.
Era demasiado que esa tarde él tuviese que reiniciar una vez más su vida por haberse distanciado de lo que ya amó en sueños antes de tenerlo, de lo que quiso todos los días cuando se veía reflejado feliz en la cara de ella y de lo único que desgarrará su voz pintando las cuatro paredes de un color mustio.
Pudo ser una tarde normal, pero ella no tuvo que andar escaleras abajo dejando atrás su alma caducada. Ella solo tuvo que quedarse tras la puerta y llorar mientras escuchaba como los pasos de él se alejaban creyendo que eso es lo que tuvo que ocurrir.
Pero pudiendo ser hoy una tarde normal. ¿Por qué lloran?
Esa tarde el timbre sonó como si se tratasen de grandes campanas dando lugar a un gran acontecimiento.
La carrera de la puerta hasta abrirse poco a poco mientras ella asomaba tímidamente la cabeza, chirrió comunicando a los dos un sentimiento de inestabilidad.
Él entró vacilando. Por su cabeza pasaban los pensamientos más positivos posibles que se estrellaban como intentos fallidos de entrar en lógica y sentirse como si esa tarde era normal, pero no lo era.
Ella empalideció hasta quedar más blanca de lo que ya era y notó que él, como siempre, se percató del hecho anormal de todo ese contexto.
No, no podía ser una tarde normal. Los dos sabían cual era la razón de tanta incomodidad. Los dos descubrieron el hedor frío y seco de la llegada destructora de la depresión y la tristeza.
Entonces él, con orgullo más vivo que alma, le miró a los arcos reconocibles e imperfectamente perfectos de sus armoniosos ojos y decidió poner fin a ese silencio sepulcral que les llevó al más desolado desierto. Se dispuso a hablar con tono triste y bajo pero seguro:
"...me voy a ir, no he venido para explicarte nada puesto que tú y yo sabemos lo que pasa en realidad. No tengo que explicarte que en esta cama te he besado hasta las sombras, no tengo que decirte que sé lo que sientes cuando pasas cerca de mi o cuando se rozan nuestras pieles, porque ya lo sabes. No tengo que hacerte saber que he aprendido y me doy cuenta de lo poco importante que puede llegar a ser lo que yo creía. Creía que iba a seguir sonriendo mientras duermes a mi lado y que no iba a tener que echar de menos tu risa, tus gestos... aún no sé por qué nos hicimos daño y no imagino una vida ahora mismo sin ti, pero eso lo pienso ahora y son solo eso, palabras, al parecer. Yo las valoraba, y te creí por encima de las posibilidades, pero no debí confiar tanto en las palabras, pues son solo eso. Haz como yo y camina, pero cuando notes impregnado en el viento mi aroma, no alces la mirada buscando instintivamente un recuerdo lejano e inalcanzable. No seas tan egoísta de cantar nuestras canciones por estas calles y hacerme caer en un mundo irreal perdiendo la noción del tiempo. Si te vas, que sea porque es lo que quieres. Si te vas, no vuelvas"
Sus palabras se fueron deteriorando a menudo que avanzaban trabadas por un río de lágrimas incontrolables. Ella quedó clavada mirándole fijamente mientras también lloraba.
Entonces, el silencio habló por si solo. Ella rompió con ese abismo y se lanzó a los brazos de él.
Él tras un segundo de duda, compartió su abrazo sabiendo que no se trataba de la anhelada reconstrucción de su amor, si no de la última vez que sentía su cuerpo pegado a él mientras se hallaba perdido entre el olor de su pelo que quedaba pegado a su cara.
Se despegaron. Se despegaron para siempre y él se fue sin respuesta alguna cerrando una puerta. Y desde el momento en que la cerró y bajó la escalera hasta salir de la casa de su único amor, pensó lo que acaba de terminar. Lo que él y ella acaban de sellar.
Cerró la puerta dejando tras ella mucho más que una chica. Dejó tras la puerta una historia, que como toda, tiene un final. Pero esta vez era diferente. Esa historia para él fue la típica que hace pensar, que te enseña, que te hace darte cuenta de como eres y como son en realidad. Él solo podía pensar, antes de dar el último paso y salir de esa hecatombe, que se iba a ahogar asesinado por su propia agonía y que estaba cada segundo más lejos de lo que él conocía como su única medicina.
Fue entonces cuando dio ese paso y salió a la calle. No era el típico día que acompañaba la tristeza del asunto. Es más hacía tiempo que el sol no dejaba verse tras las nubes. Él dejó secar sus mejillas aclimatando su corazón, y después de emanar el suspiro más profundo comenzó a andar sin distinguir el camino por donde se encontraba, pues había perdido la motivación y se mostraba dudoso de si aún había una uña de esperanza dentro de él.
Esa tarde no era normal. Pero lo podía haber sido.
Él pudo llegar y besarle como la besaba por las mañanas al despertarse o después de comer, echándose de menos cuando se separaban para hacer sus responsabilidades. Esa tarde, que no era normal, no se separaban para verse en horas.
Él pudo aguantar todo. Pero lo que no iba a aguantar era olvidar algo que ya quería antes de conocer.
Era demasiado que esa tarde él tuviese que reiniciar una vez más su vida por haberse distanciado de lo que ya amó en sueños antes de tenerlo, de lo que quiso todos los días cuando se veía reflejado feliz en la cara de ella y de lo único que desgarrará su voz pintando las cuatro paredes de un color mustio.
Pudo ser una tarde normal, pero ella no tuvo que andar escaleras abajo dejando atrás su alma caducada. Ella solo tuvo que quedarse tras la puerta y llorar mientras escuchaba como los pasos de él se alejaban creyendo que eso es lo que tuvo que ocurrir.
Pero pudiendo ser hoy una tarde normal. ¿Por qué lloran?
jueves, 16 de enero de 2014
Debo mantenerme sereno para no caer en la locura... ya es tarde.
Fuiste las palabras que acabaron con mi tintero. La loca de mi guerra, la heroína de mis aventuras y la única pieza que entra en mi puzzle.
Has sido mi mano derecha, mi psicóloga, mi amiga, el público de mis conciertos, mi admiradora pero sobre todo mi admirada.
Tú, que apareciste como un flash que se indujo en mi mente y desde entonces mis oscuras confusiones se esfumaron con la misma facilidad que te esfumaste tú.
¿Por qué nos hicimos daño? Estoy aún tan lejos de mi lugar y aún me queda tanto por buscar.
Has tenido mis mejores abrazos, mis mejores intenciones. Mi tiempo y mi confianza. Mis sonrisas.
Tuvimos la ropa tirada por el suelo y a veces hasta nos tumbamos en el cielo.
Fuiste mi pasado, eres mi presente y... ¿qué será de ti en el futuro?
...y debo reconocer, que fuiste lo que podrías haber sido.
y debes saber, que huiste de quien de verdad te ha querido.
Has sido mi mano derecha, mi psicóloga, mi amiga, el público de mis conciertos, mi admiradora pero sobre todo mi admirada.
Tú, que apareciste como un flash que se indujo en mi mente y desde entonces mis oscuras confusiones se esfumaron con la misma facilidad que te esfumaste tú.
¿Por qué nos hicimos daño? Estoy aún tan lejos de mi lugar y aún me queda tanto por buscar.
Has tenido mis mejores abrazos, mis mejores intenciones. Mi tiempo y mi confianza. Mis sonrisas.
Tuvimos la ropa tirada por el suelo y a veces hasta nos tumbamos en el cielo.
Fuiste mi pasado, eres mi presente y... ¿qué será de ti en el futuro?
...y debo reconocer, que fuiste lo que podrías haber sido.
y debes saber, que huiste de quien de verdad te ha querido.
viernes, 10 de enero de 2014
Se desvanecen mis palabras hacia ti. Poco a poco.
Es la última vez que le escribo, o eso quiero.
Déjame fuera con este frío si lo deseas. Pero debes saber que alguno de los dos está en el lugar incorrecto.
Puedes intentar hacerte la idea de que no es así... sinceramente no voy a dar más razones para demostrar que tengo razón. Estoy cansado de dar vueltas en círculos con tanto frío golpeando mi cara y congelando mis lágrimas. Haciéndolas eternas en mis mejillas para que ni siquiera tengas una grácil idea de la grave situación.
He comprendido que el amor no es más que otro pilar como cualquiera de los que nos mantienen estables en la vida. No debemos hacer que ese soporte aguante todo nuestro peso, pues nos derrumbaremos como está sucediendo en algún lugar a alguna hora.
También he comprendido, debo decir que tarde, pero he llegado a entender que convertías mis palabras en no más que letras unidas carentes de significado, pues dejaron todo su sentido desaparecido cuando dejaste de querer sentirlas.
Hay gente que merece esto mucho más que tú y desde luego yo no merezco que mi tiempo y mi alma quemen juntos para no poder ser recuperados jamás. Te has perdido tantas veces que intentando mostrarte el camino una y otra vez al final has conseguido perderme.
Me encontraré, es más ya me estoy encontrando.
No nos volveremos a tocar nunca.
No volveremos a sentir esos nervios que notábamos cuando faltaba menos para vernos.
No volveré a sonreír como un imbécil al verte hacerlo a ti. No volveré.
No pertenezco a este lugar y tú sí. Así que no quedará más que marcharme y no mirar atrás.
Debo decir que me costará y que se creará un temor inevitable a la noche en esta cama vacía sin ti.
Tendré miedo de levantarme algún día soleado y no poder meterte prisa para salir y disfrutarlo contigo, juntos.
Pero desde luego he aprendido que en un solo día pueden pasar muchas cosas y si sigo esperando a que eso acontecimientos sucedan a tu lado entonces me habré perdido otros grandes momentos irrecuperables.
¿No vuelves hoy?, no vuelvas mañana.
La gente en esta situación se preocuparían por la duda de si algún día estarán felices y encontrarán el amor. Yo no. Yo sé que lo he encontrado y que ha decidido perderse. Pero eso no significa que ya está todo perdido puesto que sé perfectamente que ninguna causa está perdida si hay un loco que siga intentándolo.
Yo ya no haré locuras por ti. Ni lo intentaré más. Sé lo que quiero y sé a quien quiero. Todo esto es perfecto para valorar otras cosas de la vida que ya notaba perdidas.
"Debo mantenerme sereno para no caer en la locura..." .... "ya es tarde".
Déjame fuera con este frío si lo deseas. Pero debes saber que alguno de los dos está en el lugar incorrecto.
Puedes intentar hacerte la idea de que no es así... sinceramente no voy a dar más razones para demostrar que tengo razón. Estoy cansado de dar vueltas en círculos con tanto frío golpeando mi cara y congelando mis lágrimas. Haciéndolas eternas en mis mejillas para que ni siquiera tengas una grácil idea de la grave situación.
He comprendido que el amor no es más que otro pilar como cualquiera de los que nos mantienen estables en la vida. No debemos hacer que ese soporte aguante todo nuestro peso, pues nos derrumbaremos como está sucediendo en algún lugar a alguna hora.
También he comprendido, debo decir que tarde, pero he llegado a entender que convertías mis palabras en no más que letras unidas carentes de significado, pues dejaron todo su sentido desaparecido cuando dejaste de querer sentirlas.
Hay gente que merece esto mucho más que tú y desde luego yo no merezco que mi tiempo y mi alma quemen juntos para no poder ser recuperados jamás. Te has perdido tantas veces que intentando mostrarte el camino una y otra vez al final has conseguido perderme.
Me encontraré, es más ya me estoy encontrando.
No nos volveremos a tocar nunca.
No volveremos a sentir esos nervios que notábamos cuando faltaba menos para vernos.
No volveré a sonreír como un imbécil al verte hacerlo a ti. No volveré.
No pertenezco a este lugar y tú sí. Así que no quedará más que marcharme y no mirar atrás.
Debo decir que me costará y que se creará un temor inevitable a la noche en esta cama vacía sin ti.
Tendré miedo de levantarme algún día soleado y no poder meterte prisa para salir y disfrutarlo contigo, juntos.
Pero desde luego he aprendido que en un solo día pueden pasar muchas cosas y si sigo esperando a que eso acontecimientos sucedan a tu lado entonces me habré perdido otros grandes momentos irrecuperables.
¿No vuelves hoy?, no vuelvas mañana.
La gente en esta situación se preocuparían por la duda de si algún día estarán felices y encontrarán el amor. Yo no. Yo sé que lo he encontrado y que ha decidido perderse. Pero eso no significa que ya está todo perdido puesto que sé perfectamente que ninguna causa está perdida si hay un loco que siga intentándolo.
Yo ya no haré locuras por ti. Ni lo intentaré más. Sé lo que quiero y sé a quien quiero. Todo esto es perfecto para valorar otras cosas de la vida que ya notaba perdidas.
"Debo mantenerme sereno para no caer en la locura..." .... "ya es tarde".