viernes, 13 de diciembre de 2013

Y no hay más que hablar.

Para darte lo que siempre te digo
para decirte lo que siempre he sentido
para sentir que siempre lo has sabido.

No cuadro en esta imagen
imaginaste que no estaría aquí.
aquí a tu lado mirándote
y tú mirando cualquier lado.

Me pierdes y yo me gano
ganaste que me perdiese
Teniendo en una mano ilusiones
e ilusionado con una mejor mano.



martes, 3 de diciembre de 2013

El gris antes que la indecisión del blanco y el negro.

Quizás no me he expresado tan bien como he estado pensando o igual debería esperar y seguir así. Pues aún no te has hecho idea de lo que nos rodea mientras nos buscamos entre la maleza.

Cuéntame tus secretos más ocultos y déjame leer tu mirada cuando me sonríes alumbrando toda sombra en nuestro entorno. Sigue inmortalizando instantes y haciéndome caer en la completa y clara demencia. Dime si en esa caja de recuerdos hay alguna esquina que no tenga mi firma, algún recoveco el cual yo no haya pintado. Lo que sé es que en mi libro si has dejado tinta en la mayoría de sus páginas para no desaparecer nunca, ya que una vez quemado, nuestra historia flotará ardiendo en forma de oscuras cenizas.
Llegaremos muy lejos sin movernos hoy de esta cama que a veces arde pero hoy templa. Sin embargo sentiré que aquí, en este momento, estoy más allá de lo que pueda alcanzar jamás. Aunque me pese la idea de que eres intermitente. Y digo idea porque igual me equivoco...

¡Qué todos se detengan cada vez que te bese! sí es eso lo que prefieren, no obstante, yo seguiré disfrutando un poco más de tus labios ya que he aprendido que nadie, ni siquiera mis ahora confusos deseos,  me asegurarán volver a probar esa adicción por ellos.

Todos tenemos miedo a la muerte mas la obviamos y a causa de esto la ignoramos. Sé que en cualquier momento todo se puede acabar, pero permíteme permanecer estático visualizando como las nubes rozan tu pelo para terminar fundiéndose en tu semblante. Así es como lo prefería siempre. Caer en el olvido de uno mismo mientras me pierdo en tu estela, antes que seguir andando sin mirar atrás, de esta forma, haciendo caducar mi corazón.

Te giro sujetando tu cintura y todo el mundo vuelca contigo
te extraño tanto que quizás estés acabando conmigo.
Te miro y el rededor se vuelve nebuloso
te acerco más pues, del espacio entre nosotros, estoy celoso.
Y es que no importa nada de lo que piense si no sé lo que piensas
no quiero que por ello me tiente temiendo que no vuelvas.
Pero tengo que andar pues para ello me dieron piernas
no voy quedarme a llorar por un falso juego de sonrisas tiernas.
Acaba con los secretos y dime lo que sientes
si lo veo justo entonces me iré y quizás nunca me encuentres.
He dejado un camino que es nuestro, puedes echar a andar y disfrutar
como también puedes darte la vuelta y no retornar jamás.


He llegado a odiarte, a odiarme, a odiarnos...
pero lo que tengo claro es que ante todo te he amado.

Casi casi perfecto...