Inspiración.
Hoy que no me queda nada, que ya se acostó la mañana,
sólo me queda buscarla pues siempre está aunque transformada.
Hoy que no sé donde estoy, pues soy pero no lo parezco,
no veo nada pero cerca la siento.
Me siento, me acerco y me concentro y poco a poco va saliendo.
No la miro mucho rato por si la ahuyento.
Dentro de mi noto como rebota
al tempo de este bic, lo demás no importa,
pues otras palabras pasar vi y sólo paré para borrarlas.
Ella es la guía que enfría este guión,
el gesto para este mudo y de ciego ser, sería mi bastón.
Bastó con descubrirte y que cubrieras mi anhelo,
me sobró todo con oírte y sobre el lodo componerlo,
aquello, que quiero y pudiendo odiar, siento.
Aquello que es cierto, ¿y de lo incierto?... aprendo.
Dependo de esa, fundiéndose como pavesas dentro de mi,
pendiendo del hilo que prende el hielo hasta hacerme derretir, pero soy así.
Hoy que no me quedaba nada, que ya se acostó la mañana,
sólo me quedó encontrarla pues aquí está y transformada.
Hoy es facciones en mi almohada
y besos, que por suerte, no se escapan.
Me gusta que la noche entre, pero anoche cerré la ventana...
Se halla transformada y encima de mi sentada,
ella me dice tantas cosas ...
y yo a tientas sólo intento besarla.
domingo, 23 de abril de 2017
lunes, 3 de abril de 2017
Hecha de fuego.
Llega ella impulsando a su paso todo ese aire puro provocando que mis pulmones exhalen toda toxicidad transitoria, porque así es, hace que desaparezca todo óbice por un momento haciéndome sentir más libre que nunca.
Soy el conjunto de muchas facetas. Soy pasión de amor y de aversión, pero cuando ella pasa por la puerta, y de forma instintiva, soy de una única y auténtica dimensión. Pues desaparece cualquier posible turbación del rededor y sólo queda frenesí, goce y virtuoso delirio.
No sé cuanto durará pero pienso disfrutar de tanta verdad, pues no hay tantas personas que se embarquen a vivir el momento como ella, lejos de plastificar un contexto por alguna razón que harta.
domingo, 2 de abril de 2017
Hoy no me he dejado dormir
Tengo dos miedos que se contraponen.
He conseguido liberarme de cualquier peso y vuelo lejos de aquel furioso preso. Pero necesito de este expreso para nadie. Necesito estas letras... para nada.
Tengo dos miedos que se contraponen. Uno es el de amarte aquí y ahora tal como lo siento. Y el segundo es hacer todo lo contrario tal como lo pienso... o viceversa, sin un claro sentido en el verso, pues huyo de tu lado sin pensar que huyo buscando tus besos.
No es miedo a que se repita la historia. Es miedo a darme cuenta de que soy más de lo que creo querer y quiero creer. Pues averiguo que soy yo y mi antonimia. Mis dos partes. El lobo furioso y el lobo fiel. No sé como alimentar a uno pues no quiero matar al otro ya que soy los dos.
Mi corazón en medio y ambos de festín en el principio del fin.Y al fin sé que de amar conozco errar y del error sé hacer el amor.
Quiero decirte que arrancaste el vello de mi adicción para más tarde ponerte su piel como bello vestido. Y que de tanta belleza al mirarte tiemblo por las ganas de beberte y saciarme.
Amo ser libre y tu atractiva libertad, pero no puedo ser con ambas, pues siendo la piedra más preciosa y valiosa de mi camino también eres la de más peso y tamaño... y este terreno es sólo para solos.
Puedo danzar en lo fásico cubriéndome de diferentes materiales pero tú... tú harías que luche conmigo mismo, y eso es algo que dejé atrás. Pues seré allá por donde vaya con quien me encuentre, pero ahora que te he encontrado a ti y quiero que te quedes más tiempo del que tengo ¿qué es lo correcto? ¿a qué lobo sacio y a cuál dejo con hambre?
Sé resguardarnos en el calor del amor más sincero, pero aprendí que al tiempo abandonaré una parte de mi en el invierno bajo cero.
Así que sí, no perdí el miedo por el camino. Aprendí a vivir con él, a despreocuparme o a ignorarlo. Justo lo que me toca hacer ahora... ¿y si fuera contigo? ¿y si te olvido y sigo? ...
Claro que te quiero y claro que me quiero. Pero me cuesta vivir por aquello que casi me entierra, y he aprendido a no morir por un reflejo ilusorio... por muy bello que sea.
Lo nuevo es incierto pero esto que siento se parece tanto al pasado viento que me dejaré desviar...y una vez más, entre amar y errar, encontrarme al tiempo que me pierdo.
He conseguido liberarme de cualquier peso y vuelo lejos de aquel furioso preso. Pero necesito de este expreso para nadie. Necesito estas letras... para nada.
Tengo dos miedos que se contraponen. Uno es el de amarte aquí y ahora tal como lo siento. Y el segundo es hacer todo lo contrario tal como lo pienso... o viceversa, sin un claro sentido en el verso, pues huyo de tu lado sin pensar que huyo buscando tus besos.
No es miedo a que se repita la historia. Es miedo a darme cuenta de que soy más de lo que creo querer y quiero creer. Pues averiguo que soy yo y mi antonimia. Mis dos partes. El lobo furioso y el lobo fiel. No sé como alimentar a uno pues no quiero matar al otro ya que soy los dos.
Mi corazón en medio y ambos de festín en el principio del fin.Y al fin sé que de amar conozco errar y del error sé hacer el amor.
Quiero decirte que arrancaste el vello de mi adicción para más tarde ponerte su piel como bello vestido. Y que de tanta belleza al mirarte tiemblo por las ganas de beberte y saciarme.
Amo ser libre y tu atractiva libertad, pero no puedo ser con ambas, pues siendo la piedra más preciosa y valiosa de mi camino también eres la de más peso y tamaño... y este terreno es sólo para solos.
Puedo danzar en lo fásico cubriéndome de diferentes materiales pero tú... tú harías que luche conmigo mismo, y eso es algo que dejé atrás. Pues seré allá por donde vaya con quien me encuentre, pero ahora que te he encontrado a ti y quiero que te quedes más tiempo del que tengo ¿qué es lo correcto? ¿a qué lobo sacio y a cuál dejo con hambre?
Sé resguardarnos en el calor del amor más sincero, pero aprendí que al tiempo abandonaré una parte de mi en el invierno bajo cero.
Así que sí, no perdí el miedo por el camino. Aprendí a vivir con él, a despreocuparme o a ignorarlo. Justo lo que me toca hacer ahora... ¿y si fuera contigo? ¿y si te olvido y sigo? ...
Claro que te quiero y claro que me quiero. Pero me cuesta vivir por aquello que casi me entierra, y he aprendido a no morir por un reflejo ilusorio... por muy bello que sea.
Lo nuevo es incierto pero esto que siento se parece tanto al pasado viento que me dejaré desviar...y una vez más, entre amar y errar, encontrarme al tiempo que me pierdo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)