martes, 15 de diciembre de 2015

RE26demayo: Infinito.

Ahora que tenía algo interesante que decir llegas tú sugiriendo un reto y sonriendo con ese afable gesto, forzándome a crear un iluso pretexto que me sirva para huir de todo lo que realmente me importa o dejó de importar pues ya no es el resto... o yo que sé.
Estas no eran las palabras que pretendía pero tampoco te pretendo y aquí estás sin ser mía y yo escribiendo. Pues antes pensaba que con nadie me entendía, pero ahora soy yo quien no me entiendo.
Entierro los folios que iban por ti y por ello en el proceso olvido lo que realmente quería escribir. De veras lo olvido  cuando provocas en la nube estos repentinos vuelcos. Entonces llegado el momento, lanzarme en picado y humedecer tu desierto. Puff, si es que yo no quería, pero no queriendo es cierto y es que ¿de qué me servía danzarte con palabras en la luna de noche, para oir el eco de tus pasos de día?
Mis yemas imponen sus propios albedríos y yo solo siento desgaire por mis antojos. Y nada, aquí están las palabras buscando sin que nadie ni yo las obligue a hacerlo. Golpeándome por dentro y desgarrándome los labios, si te he visto no me acuerdo y te recuerdo cuando dejo de ver.
Llevo frotándome casi un lustro para deshacerme de ti. He limpiado rabia, odio y toda ilusión; y tú sigues aquí, sin dejarme dormir. Así que he tenido que ir al parque... por supuesto armado a lugares lejanos para no encontrarte pero si poder encontrarme a mi.
Ellos no tienen ni idea de lo que anduve y no saben lo cerca que estoy de tener lo que no tuve, mas yo tampoco. Creo que hay un reflejo diferente en el espejo, entiendo lo insano de las manijas pero aún no las manejo. ¿Aparecerás?
Escribir por escribir cuando es a ti, no es más que perderse en quimeras de algo que no sucede, algo que mis días acontece y no perece. Parece que fue ayer cuando escribía para cambiar el mundo y lo que realmente ocurre es que mi mundo cambia cada vez que te vas o cada vez que apareces...

Y ahora ¿quién sabe cómo será lo próximo que escriba?
Espero poder retrasarte un poco más vida golpeadora de risas y lágrimas

Intento desaprender lo mínimo cuando aprendo

El juego en el que debes saber que un día más es siempre más de un día menos, pues aprendo deslizándome por el reloj como el minutero. Abriendo muchos más parajes productos de ese pequeño intervalo de tiempo que provoca la necesidad de requerir aún más de él para comprender lo que acabas de descubrir por el precio de desaprender otros caminos que dejaste atrás esperando una oportunidad que sin ser valorada puede que sea costosa.

Flirteemos como antaño hice para darle un compás a nuestra anodina existencia. Hagámoslo con destreza. Que hasta las palabras sean capaces de derretir todo a nuestro paso hasta quedarnos solos pero enteros. Locuaz oratoria en la dicha sin tener presente el futuro allá en el extremo ápice de la agonía. Que cuando bajen los fuegos subamos el humo un rato más y lo mezclemos con nuestros húmedos labios separados hace tiempo del clima seco de la inapropiada pero bella sátira que nos rodea... hasta que me despierte ágrafo

.

viernes, 4 de diciembre de 2015

¡MANOS ARRIBA ESTO ES UN ABRAZO!

y luego ...

Podemos estar a muchas cosas y seguramente por ello queremos que sea así. O igual queremos tanto que al final podemos entrar sin suscitar inseguridad.
El asunto es que podemos, y por un momento deberíamos, asentarnos y mimetizarnos allá en donde hayamos caído aún no siendo algo que nos pudiésemos plantear anteriormente. Se puede pues conocido es que implícito a ello viene el hecho de saber que podemos bailar en lo fásico y siendo así no eterno. Si partimos con una base que limite rasgos conformistas que puedan desviar una de las causas, que es el aprendizaje desde su mínima expresión. 
No hablamos de algo tan simple como arriba o abajo. Las perspectivas son más complejas y todas son igualmente válidas para aprender y sí, si para aprender he de pagar el precio de ir de aquí para allá, sé que lo pagaría y algún día se verá. 

                                  no sólo se trata de ir de escalón en escalón
                                      primero quiero saber a donde me lleva la escalera y luego...
Qué más da, no das más que pensar,
espectándote irreconocible hasta tu manera de andar.
No sé que nos pasaba
pero si pasó que como nuestro amor
tu esencia quedó plastificada.
Sólo quedó vivo de tus ojos su color a mar,
azul de lejos como los azulejos monocromos de mi primer hogar.
Envueltos en un billete sin vuelta hacia la nostalgia,
devuelvo los besos que me revolvían pues no me hacen más falta
y es que ni me sobras ni me faltas, ni confortas ni hartas.
Por ti aprende de una vez que el amor no es un plato accesible en una carta.






No me gusta la comunicación por interés


En apariencia todo eso que predicamos es hasta admirable, pero bueno, si hablamos de apariencias debemos atender a su doble filo. Empezamos a valorar el trasfondo, pues aún añadiendo otro párrafo inspirador antes del anochecer, no todos pasaremos por alto la marca de agua que dicta una esencia dispar a esas letras que recitaste cuando lo evoquemos mañana por la mañana. Molesto sí es nuestro orgullo equipado por diferentes órdenes pues aún que comprendamos su desazón no la auxiliamos. Lo que si podemos hacer es saltarnos un par de sus páginas al menos en apariencia.

martes, 1 de diciembre de 2015

Con trastos así no hay contraste

Eres caos cuando todo está en paz, pasando por donde deberías ir a tientas y pisando algo que no te pertenece sólo por tentar...
¿El qué? ¿la incomodidad de ver que nadie te apunta como haces tú con los demás?
Seas en serio o en broma, eres siempre la gota que nos colma,
¿y la felicidad que traías?... a nadie le queda claro con esas formas.
Hay quien prefiere no conocer su propia enfermedad, ¿por qué iba alguien querer probar, siquiera gratuitamente, las paredes venenosas de tu fuero interno?
Te diré, pero no ahora que suficiente tengo con trazar itinerarios impolutos en un mundo sucio.
Mas andando voy como todos descalzo, por mucho que quieras compartir tu roña cerebral yo me permito evitarte por mi propio descanso.
Aprendí que cuando algo no importa no hay que dedicarle más tiempo, también aprendí a empatizar y buscar principios de simpatía en el mismísimo infierno.
Pero eso se fue desdibujando como el conocimiento en otros antaños e innecesarios lienzos.
Mis pinceladas finas como el arte, tu desasosiego desbordando situaciones en las que podría ganarte en ese juego que tiene el mismo número de campeones que de participantes.
Así que ahora aprendiendo prefiero agarrarme a lo primero más que a un clavo ardiendo.
Así que ahora desatendiendo si prefieren que se quemen juntos en su fuego.
Yo tengo chispa, pero esta no daña. Esta acompaña a los que están presentes por mucho que niegues volviendo a ensuciar a los que aun te consideran uno de sus fieles, bah, como todo es cuestión de tiempo amigo.
No hay nada por necesitar por aquí. Mas sé que me crees dócil cuando fui capaz de calmar lo indómito de mi alma, desvistiéndome hace ya algo más de un lustro de cargas de las que fui culpable un día.
Eres todo lo que dices que soy... foh, no reniegues de ti proyectándote en mi. Pues es una mentira más y las mías ya quedaron muy pero que muy atrás.