Imploro a las manecillas auxiliando mi último tiempo. Estando lento en el tempo marcados por falta de aliento. Velando por sus socorros al que estoy obligado a oír.
Sabes que es más que distancia, que el amor es para películas y poesía vana como esta. No importan esos besos que fueron robados que más que sobrar nos faltaron. Que hay siempre algo por encima y que no es lógico subir si no es para quemarse como hace años en algunas sábanas de por ahí.
Me confundí hace tiempo y la vida me consume a base de intereses de lo que ya me ha cobrado. Y aún espero, anestesiado, cruzando otro puente hacia algún mundo en el que seguro ya he estado.
Yo que me estaba encontrando perdiéndome, me perderé ahora por encontrarme contigo. O yo, que me embargo a la deriva revisando cada esquina buscando algún rastro de un pretérito motivado e ilusionado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario