sábado, 11 de octubre de 2014

No lo llamaremos amor

Esos sentimientos paradójicos esclarecen a la par que confunden.
Salí de tu puerta y vacilé justo un segundo antes de enmarcar cada centímetro de tu piel 
para no hacer más caso, para intentar hacerlo bien. 
Pero he aquí lo paradójico. Después de tanta cantidad de pólvora desechada en la tierra no distingo con claridad entre paz y guerra.
Pues tus ojos esquivan los míos buscando un lugar seguro y tu sonrisa kamikaze aboga por desmembrar este muro 
indeseado ahora como anhelado antes,
implora entonces antes de que me canse 
y descanse con los ojos como platos haciendo fuego en la duda
de si te irás o te has ido, o si volverás a este lugar para no estar conmigo.
Arráncame esta sed como hacías con mi ropa 
vertiendo nuestros cuerpos en una sola copa 
y beber sin preguntarse que habrá después
pues es ahora el momento en el que no somos tres,
el instante preciso para saciar saciándote
sin tener que estar compartiéndote 
pues si no eres mía no eres de nadie,
alguien se lo dijo al viento y lo he recibido tarde
pero más vale así que nunca,
sin versos tras tocarte
pues ya no te gusta porque dices que te asusta.
Puedo hacer una excepción con esta luna,
puedo besarte en lugar de versarte como si fueras cualquiera de esas... como si fueras alguna.

Estando segura de lo que sabes
dices que nunca amarás como antes,
estando sin conocer lo que sé
digo saber que soy tu mejor amante
andante por miles de historias trágicas con una misma espada
cantando como cometido inocentes baladas.
Culpable soy de abandonarlas con cierta tristeza
dejándolas olvidadas posiblemente bajo tus sábanas.

Ya quedaron allí, no tengas miedo
no te amo ni si quiera siento que te quiero,
quisiera sólo un momento para los dos
y hacer algo, que siéndolo, no lo llamaremos amor




No hay comentarios:

Publicar un comentario