Es fácil echar mierda fuera cuando se está rebosante de ella.
Es mucho más sencillo si el tipo de diarrea mental con la que acusamos a otras personas la padecemos uno mismo.
Nos creemos los mejores cuando no sabemos ni en qué, siendo más curioso el poder centrarte y reflexionar sobre si este juego del que soy tan bueno vale la pena, o si da pena que este juego me valga para ser tan bueno.
En fin, a mi mismo por primera vez en este texto me digo que siga mejorando en cada uno de los juegos que conozco pues mientras sea apto y flexible en esta vida, que me quiten lo bailao' mientras me pego otro nuevo freestyle mejorando como objetivo.
Sin ser tan bueno... sin ser el mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario